Somos un Colectivo que produce programas en español en CFRU 93.3 FM, radio de la Universidad de Guelph en Ontario, Canadá, comprometidos con la difusión de nuestras culturas, la situación social y política de nuestros pueblos y la defensa de los Derechos Humanos.

martes, 23 de mayo de 2017

Desnutrición Cultural





Hambre de ideas, hambre de mundo, hambre de transformaciones.

Fernando Buen Abad Domínguez

Rebelión/Instituto de Cultura y Comunicación UNLa

"El obrero tiene más necesidad de respeto que de pan" Marx

Algunas de las restricciones que el capitalismo impone a los seres humanos incluyen el acceso al conocimiento territorial y conceptual del mundo todo con sus realidades. Incluyen una especie de inanición de saberes y de experiencias necesarias para el crecimiento normal de la conciencia social y de la conciencia de especie. Incluyen el desabastecimiento de nutrientes intelectuales que son soporte de las habilidades mentales básicas como la capacidad de abstracción, la capacidad de organización, la capacidad de movilización y las habilidades del pensamiento crítico. Y como toda des-nutrición produce estragos. Acéptese ésta metáfora imperfecta provisionalmente. He aquí un problema Ético crucial para nuestro tiempo.

Reponerse de semejante despojo implica (además de conciencia de él) tiempos y estrategias de atención especial y prioritaria que, hasta hoy, no han podido resolver, por supuesto, los "modelos educativos" funcionales al capitalismo. Sigue intocado el flagelo que aqueja a millones de personas sin saber leer y escribir y sólo unos cuantos países gozan del "privilegio" de ser "territorios libres de analfabetismo." (Cuba, Venezuela, Bolivia…) Es pasmosa la ignorancia generalizada en materia de geografía económica, política y social. Historia y crítica de la Cultura, de las Artes y de las expresiones populares. A población abierta se desconoce África y sus diversidades; Latinoamérica con sus raíces más frondosas y sus calamidades imperiales. Se trata de una "ignorancia de clase" que sirve para hundir en la confusión todo aquello que no pertenezca a los triunfos materiales y espirituales de la burguesía. Semejante "desnutrición cultural" no se resuelve con reformitas ni reformistas neoliberales. Ni con represión a los profesores críticos.

Para colmo, como en toda "desnutrición", también ocurre el sobre-consumo de alimentos ideológicos "chatarra" que mientras engordan con banalidades consumistas a los usuarios, le destruyen el sistema nutricional basal. Acéptese ésta metáfora imperfecta provisionalmente. Así tenemos obesidades ideológicas mórbidas, producto de un mercado de valores mercantiles cuyo efecto reduccionista es engrosar sin control al capitalismo y sus "mass media". Así, pues la desnutrición cultural proviene de la escasez tanto como de la saturación. En el centro del problema está el vació prefabricado por la burguesía, para tener seres humanos embriagados con felicidad de consumo, ignorantes pero agradecidos de no tener que saber tanta cosa sobre un mundo que se les vende como ajeno, peligroso y aburrido. Nos ganó "patolandia".

Algunas estratagemas para maquillar el escándalo de la "desnutrición cultural" se fabrican rentablemente en el seno de la "industria del turismo". Como dicen que "los viajes ilustran", dan por verdad que viajar es una forma de combatir la ignorancia abrumadora que pesa sobre el mundo y que al mundo le pesa. Pero nada asegura que los viajantes sean, realmente, conscientes de los territorios que pisan. La "industria del turismo" ha creado modelos de estandarización que comprimen la experiencia a una sola decoración para comer tanto como para dormir. No importa si estamos en el desierto del Sahara o, en Alaska o cruzando el Río de la Plata en un transporte más parecido a un "supermercado" que a un barco. La "cultura" del "viajante" suele reducirse a unas cuantas fotos, unos mensajes en "redes sociales" y a las habilidades espurias para ganarse puntos o "millas" extra del "viajero frecuente". Con las debidas honrosas excepciones.

El cuadro de la "desnutrición cultural" se completa entre malabares de computadora para conseguir hospedajes "buenos, bonitos y baratos". Renta de autos, reservaciones de restaurantes y uno que otro lujo al alcance del salario de las masas turísticas. En la perspectiva general la experiencia residual de un viajante común, suele no contener información alguna sobre cómo se vive lo que se vive en cada lugar ni qué nos une a las mejores luchas que se desarrollan en cada sitio del planeta. Viajar debería ser otra cosa. "Gana la ignorancia".

¿Qué puede esperarse en las escuelas donde se enseña, hipotéticamente, algo que sirva para conocer y entender al mundo, sin moverse de las aulas? Sin moverse del televisor, sin abrir un libro. (En el caso de que existan -a la mano- libros capaces de combatir la "desnutrición cultural") National Geographic, por ejemplo, emprendió -como muchos lo han hecho- el trabajo de "mostrar al mundo" pero bajo sus reglas de mostración y con el paquete ideológico que a ellos conviene inyectado en cada lugar, en cada hecho, en cada situación por ellos elegida. Así, vemos un mundo expuesto de tal forma que ni los "locales" se reconocen ante los eventos cotidianos más próximos o más cotidianos. Muestran al mundo como antropólogos ingleses (ajenos, distantes y pasajeros) de esos que a ellos les encanta convertir en locutores de sus series televisivas. Hay lugares que tienen la colección completa de sus videos y ni una sola comprensión del planeta. La Ideología de la clase dominante.

 Toda persona tiene derecho a conocer su realidad como especie y como grupo social sometido a las tensiones de la lucha de clases. Tiene derecho a comprender su lugar en el modo de producción dominante y su lugar en las relaciones de producción. Tiene derecho a conocer la Historia de las condiciones que se le han impuesto y las posibilidades reales para salir de ellas. Conocer las luchas de sus pueblos y las luchas de otros pueblos que han luchado y luchan por salir de un mundo secuestrado por el capitalismo. Toda persona tiene derecho al trabajo, a la salud, a la vivienda y a la educación y eso implica el derecho a conocer el mundo, libre y críticamente, en contacto con otras persona que, a su vez, también tienen derecho a conocernos y reconocernos como iguales, fraterna y solidariamente. No contar con eso es una pérdida histórica difícil de reparar. No contar con eso es un daño terrible a la especie humana y a su futuro. Impedirlo es un delito de lesa humanidad también agravado por cometerse con alevosía, ventaja y premeditación. Desnutrición cultural programada. ¿Qué hacemos?    

Estados Unidos/OEA: México, Estado vasallo



Carlos Fazio
Tras la llegada al poder de los unipolaristas y militaristas de la Casa Blanca, México va camino a convertirse en el principal Estado satélite regional de Washington. Según el Diccionario de política, de Bobbio y Matteucci, el término califica la condición paracolonial de sujeción y dependencia de un Estado respecto de otro. Satélite es el Estado cuya actividad política, económica y militar, interna e internacional, es dependiente del Estado dominante. La condición de satélite conlleva de hecho (si no de derecho) la pérdida de la independencia y la soberanía nacionales. El Estado satélite no está en condiciones de ejercitar una política exterior autónoma, aunque conserve de manera formal los simulacros de la independencia y la soberanía.
El modelo de dominación estadunidense sobre México se basa en la doctrina de la soberanía limitada, y se realiza bajo la forma indirecta de control ideológico, político, económico y militar. Pero en la coyuntura, a su cualidad de satélite México suma su condición de vasallo, término que designa comúnmente al Estado que está subordinado política e ideológicamente a una potencia, especialmente en el contexto de un sistema internacional premoderno. Verbigracia, el actual papel de la diplomacia mexicana en el seno de la Organización de Estados Americanos (OEA), añejo instrumento de control semicolonial de Estados Unidos (EU) de la época de la guerra fría, donde el vasallaje −antaño como ahora− implica obligaciones de apoyo político y asistencia militar subordinada al poder hegemónico.
La asimétrica lógica imperial inter-hemisférica se aplica bajo la fórmula hegemonía + violencia, lo que implica desde las contrapartes más débiles de la relación vasallaje + obediencia. En ese sentido, por mandato de Washington en fechas recientes México se ha convertido en un agente ralentizador del proceso integracionista subregional desde su interior; en una quinta columna que de manera colaboracionista con el poder imperial ha venido trabajando para provocar la implosión de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), organismo intergubernamental sin EU y Canadá heredero del Grupo de Río.
En la fase actual EU tiene en la mira a Venezuela. La sala de comando del golpe de Estado contra el país sudamericano está instalada en la OEA, y como Estado vasallo de Washington, México ha sido llamado a jugar un papel singular. Por instrucciones del aprendiz de canciller Luis Videgaray y su jefe Enrique Peña Nieto, el representante mexicano ante el organismo, Luis de Alba, desempeñó un rol clave el pasado 3 de abril, cuando en una sesión ilegal se dio un golpe institucional en el organismo. De Alba instó en dos oportunidades a votar un documento injerencista contra Venezuela sin votación (por consenso), y cuando vio que no contaba con los votos necesarios pidió un receso para hacer el control de daños. Reanudada la sesión, en otro acto fraudulento impulsó un consenso por mayoría (sic), lo que dio vía libre a la escalada de manifestaciones opositoras armadas, de corte terrorista, que en 50 días ha dejado saldo una treintena de muertes.
Con una amplia y programada cobertura mediática de exportación internacional que sigue el guión maniqueo: Maduro dictador versus Oposición democrática, las marchas pacíficas impulsadas y financiadas por los políticos y empresarios golpistas de 2002 con apoyo de agentes encubiertos de Washington, están concentradas en menos de 1 por ciento del territorio venezolano; en 19 municipios controlados por la derecha, siendo el foco principal del terrorismo neonazi el municipio Chacao, de aproximadamente 12 kilómetros cuadrados. En el resto del país la vida sigue con normalidad.
Las imágenes exhiben que los protagonistas de la violencia callejera (donde hay infiltrados paramilitares, mercenarios, francotiradores y bandas de malandros) están pertrechados con escudos y costosos equipos de ataque: máscaras antigases, atuendos especiales y armas contundentes diversas, algunas de fabricación casera, pero las corporaciones mediáticas los presentan como los nuevos luchadores por la libertad (Ronald Reagan dixit).
Las marchas y el empleo dosificado de la violencia armada bajo un enfoque de cerco y asfixia, siguen los patrones de los manuales de las Fuerzas de Operaciones Especiales de EU, como la Circular de Entrenamiento 18-01 sobre la guerra no convencional. La guerra irregular o asimétrica funde las doctrinas de la manipulación sicológica vía grandes corporativos mediáticos tipo CNN, O’Globo o Televisa con la guerra económica de monopolios y oligopolios trasnacionales y venezolanos que desde el fallido golpe de Estado de 2002 vienen impulsando el desabastecimiento selectivo y programado de alimentos, entre ellas Alimentos Polar, de Lorenzo Mendoza; Cargill Venezuela, Nestlé y Hermanos Herrera CA, empresa distribuidora de Kellog’s, General Mills y Procter & Gamble, lo que mediáticamente es difundido bajo falsas matrices simbólicas equivalentes a colas y hambruna; de medicinas (Abbott, Roche, Novartis, Bayer, Pfizer, Sanofi, Merck, Astrazeneca, Glaxo); de productos de higiene (Johnson & Johnson, Kimberly Clark, Colgate-Palmolive); maquinaria y repuestos, alterando o saboteando de manera facciosa los mecanismos de distribución, a lo que se suman la inflación inducida y el bloqueo comercial y financiero internacional encubierto de las corporaciones del ramo (Moody’s Investors, Standar & Poor’s, Fitch Ratings, Credit Suisse, Bank of America, J. P. Morgan, Morgan Stanley y Deutsche Bank).
En ese contexto, como medida de presión contra el gobierno constitucional y legítimo de Nicolás Maduro, México ha venido impulsando entre los países de la Alianza del Pacífico (Chile, Colombia y Perú) el retiro de embajadores y reducir sus misiones en Caracas a nivel de encargados de negocios, como paso previo a una eventual ruptura de relaciones diplomáticas. Asimismo, en la reunión de cancilleres programada para el 31 de mayo, es previsible que la OEA eche a andar un bloqueo financiero y comercial contra Venezuela.

Hipocresía



Arturo Balderas Rodríguez
Parece que el líder del Senado estadunidense, Mitch McConnell, ha decidido protegerse y jugar un doble papel en la comedia que Donald Trump insiste en rescribir día con día. Su apoyo al abogado Merrik Garland como futuro director de la FBI es sorpresivo y pone de manifiesto una de sus principales cualidades: la hipocresía. Parece haber olvidado que en marzo de 2016, cuando Barack Obama nominó a Garland para ocupar el puesto vacante en la Suprema Corte de Justicia, después de la muerte del magistrado Antonin Scalia, se negó a que Garland compareciera en el Senado, requisito necesario para llegar a la Suprema Corte. Fue así como canceló la posibilidad de que ocupara la magistratura vacante en esa institución. Su excusa fue que a Obama le quedaban solamente 11 meses al frente de la nación, por lo que era preferible esperar a la llegada del nuevo presidente. Esa insólita declaración fue rebatida extensamente, ya que en la Constitución estadunidense no hay disposición al respecto; en cambio, establece la obligación del presidente de nombrar a los ministros de la Corte tan pronto como falte alguno de los nueve que la integran.
En la misma semana de su apoyo a Garland, declaró que eran precisos menos dramas en la Casa Blanca para evitar distracciones innecesarias en la tarea de gobernar. Fue una clara referencia a los cotidianos melodramas que escenifican el presidente Trump y colaboradores que lo acompañan, con sus incesantes pifias y contradicciones entre unos y otros. Las más recientes y graves fueron las razones que dieron los voceros de Trump a la prensa al porqué y cómo fue despedido el director de la FBI, y la forma en que el presidente los desmintió al día siguiente durante una entrevista en televisión.
Ante la evidente caída en la popularidad de Trump por sus incesantes errores y la posibilidad de que se pruebe alguna liga entre él y el Kremlin para influir en los resultados de las elecciones, no es extraño que McConnell pretenda ahora marcar distancia con el presidente y mostrar un cierto acercamiento con los demócratas. No tanto porque esté de acuerdo con ellos en torno a los asuntos de gobierno, sino por el desprestigio con que han tenido que cargar los republicanos por la disparatada forma en que Trump se continúa conduciendo al frente de la nación. No es secreto que algunos de los legisladores republicanos en ambas cámaras han mostrado un claro desacuerdo con el presidente, además de recriminar abiertamente sus incesantes pifias.
Es evidente que entre los votantes independientes, que en última instancia son quienes dieron el triunfo a Trump, crece la molestia por la forma en que varios legisladores republicanos apoyan las impopulares decisiones del presidente. McConnell está consciente de que de no marcar distancia con Trump la relección de varios de sus compañeros está en peligro, y por supuesto su posición como líder del Senado.
Cada vez son más los que se preguntan hasta cuándo los líderes del Partido Republicano estarán dispuestos a tolerar las ocurrencias de su presidente, y con ello precipitar la caída cada vez más marcada en la popularidad de su partido. Pensar en la posibilidad de un recambio de partido en las elecciones de 2018 no es descabellado si el statu quo, al que Trump criticó tan acremente, continúa predominando como hasta ahora. Pero también es necesario que el Partido Demócrata logre superar el marasmo que lo abruma y rescate el prestigio como un partido político que defiende a la mayoría de los electores, y no sólo a los privilegiados.

Temor



León Bendesky
El veterano periodista Carl Bernstein, en una reciente remembranza sobre el caso Watergate, señalaba la dificultad que había para establecer con certeza los hechos que llevarían finalmente a la renuncia de Richard Nixon a la presidencia de Estados Unidos en 1974.
Al respecto, dijo que Bob Woodward, su compañero en ese histórico reportaje, consideraba que durante la investigación que desde 1972 ambos hicieron para el periódico The Washington Post a lo único que podían aspirar era a llegar a la mejor versión obtenible de la verdad.
Imagino que Javier Valdez, asesinado en Culiacán el 15 de mayo, podría haber pensado lo mismo acerca de sus investigaciones sobre el narcotráfico y sus ramificaciones desde aquella zona del país. Lo mismo debía ocurrirle a Miroslava Breach, ultimada en Chihuahua el 23 de marzo.
Ambos eran corresponsales de este diario. Son dos de los seis periodistas asesinados en México en lo que va del año. Once fueron ultimados el año pasado. Cien desde el año 2000. Es ínfima la respuesta de las autoridades para aclarar todos esos crímenes.
Ni Valdez ni Breach cedieron a las amenazas y el miedo. Recibieron muchas amenazas y, seguramente, sintieron mucho miedo. El entorno en que vivían y los asuntos sobre los que trabajaban profesionalmente son hoy decisivos en las condiciones políticas, sociales y de inseguridad que privan en el país. Un complicado entramado de violencia, corrupción, muerte y, sobre todo, impunidad.
Shakespeare apuntó a un rasgo esencial que puede asociarse con el carácter y trabajo de estos dos periodistas: Los cobardes mueren muchas veces antes de su muerte; los valientes nunca prueban la muerte, sino una sola vez.
Breach y Valdez no aspiraban a ser valientes. Pero se necesita en verdad mucha valentía para hacer lo que ellos y los otros periodistas muertos hacen: contar la corrosión social en curso. No ceder ante el miedo por el peligro que acecha inexorablemente.
El miedo se ha instalado en el país de muy diversas maneras. Hay, sí, voces reconocibles de protesta ante la violencia y la falta de aplicación de la ley. Hay otras muchas que se expresan de manera anónima –en plazas y calles– y que cuentan también.
Pero cuántas voces no habrán sido reducidas o, de plano, acalladas, conscientemente o no, en los distintos ámbitos de la sociedad. Ahí nos encontramos muchos ciudadanos. Sea que se trate de la gestión de los asuntos públicos, la cultura y la crítica, el curso de la economía, las prácticas políticas o el debate cotidiano e imprescindible de las ideas.
Se atribuye a Thomas Jefferson la sentencia de que El deber primero del gobierno es la protección de la vida, no su destrucción. Si se abandona esto, se abandona todo lo demás.
Esta exigencia no puede cumplirse de modo absoluto. Eso se comprende, pues siempre habrá quien violente las normas impuestas para la convivencia en un marco de seguridad y de protección de la integridad física de las personas.
La civilidad es un bien muy preciado, pero suele volverse escaso. Entonces, se elevan los riesgos para la gente, para todos.
Pero es, efectivamente, la responsabilidad primaria del gobierno asegurar que las personas libres puedan vivir con el menor riesgo posible de convertirse en víctimas de un crimen.
Así, otra vez Jefferson: Ningún gobierno puede sostenerse sin el principio del temor, así como del deber. Los hombres buenos obedecerán a este último, pero los malos sólo al primero. Esta ecuación no cuadra, no tiene solución, y entre muchas otras así lo exponen las muertes de Breach y Valdez.

American Curios : Prender la luz



David Brooks
Foto
El presidente estadunidense, Donald Trump, ofreció la semana pasada un discurso en una ceremonia de graduación de la Academia de Guardacostas, en Connecticut, donde se presentó con un sable, respecto del cual, en tono de broma, el secretario de Seguridad Interior, John Kelly, le comentó que podría usarlo con la prensa, a lo que el mandatario respondió: Foto Afp

estPocos días después de que Donald Trump se mudó a la Casa Blanca pidió al ahora ex director de la FBI James Comey que considerara encarcelar a los periodistas que se atreven a publicar información oficial confidencial, según una versión de la conversación que fue filtrada a los medios hace unos días. O sea, argumentaba que debe ser delito informar sobre lo que los gobernantes deciden que el pueblo que supuestamente representan no deben saber.
La semana pasada, Trump se presentó con un sable a ofrecer un discurso de graduación en la Academia de Guardacostas, y al regresar a su asiento junto al secretario de Seguridad Interior, John Kelly, éste le bromeó con una sonrisa: Puedes usar eso con la prensa. Sí, es cierto, respondió el comandante en jefe.
Vale recordar que Trump se ha referido a la prensa en términos de enemigos del pueblo estadunidense y no ha cesado, desde que empezó su campaña electoral hasta hoy día, de reprobar públicamente a los medios y denunciarlos como promotores de noticias fabricadas y de acusar a los periodistas de ser lo peor de lo peor.
No es el primer presidente en pretender controlar y hasta encarcelar a reporteros –se puede suponer a falta de evidencia de lo contrario que tal vez no hay excepciones–, expertos indican que aunque en general se han respetado las normas durante décadas, no hay leyes explícitas para la protección a periodistas. La primera enmienda de la Constitución garantiza la libre expresión, incluida una prensa libre, pero hay preocupación sobre qué tanta latitud tiene un presidente como Trump para castigar a los medios, sobre todo con un procurador general tan represivo como Jeff Sessions.
Los gobiernos aquí no necesariamente buscan controlar la prensa con amenazas directas, sino a través de perseguir a sus fuentes, y con ello suprimir la relación vital entre fuentes confidenciales y reporteros dedicados a informar a la opinión pública el comportamiento de su clase política. Los peores no han sido hasta ahora los gobiernos conservadores, sino el supuestamente liberal Barack Obama, quien persiguió penalmente a más individuos por filtrar información clasificada según la centenaria Ley de Espionaje, que todos sus antecesores desde 1917 (ocho de un total de 12). Su gobierno también usó la amenaza de prisión para intentar obligar al reportero James Risen, del New York Times, a testificar sobre sus fuentes durante siete años.
El Comité para la Protección de Periodistas informó que no se ha probado legalmente si el gobierno puede encarcelar a periodistas por publicar información oficial secreta. El famoso abogado James Goodel, quien representó al New York Times en el caso de los Papeles del Pentágono, comentó al comité: he pensado desde el momento en que Trump llegó a presidente que la amenaza más grave para la prensa libre es que él y su procurador general intentarían encarcelar a periodistas.
Hay otras señales ominosas: el mes pasado Sessions comentó a reporteros que arrestar a Julian Assange, director de Wikileaks, era una prioridad. Varios expertos en leyes advierten que cualquier fiscalización del sitio de filtraciones establecería un precedente legal peligroso para todos los medios, ya que podría ser aplicado a otras organizaciones que publican o reportan sobre información clasificada, incluyendo periodistas individuales.
Una de las personas más peligrosas en Estados Unidos –afirmaba el gobierno cuando fue enjuiciada– acaba de ser liberada la semana pasada después de cumplir siete de sus 35 años de sentencia. No era terrorista, general, espía o multimillonario, sino el ex soldado Bradley, hoy día la ciudadana Chelsea Manning. Durante su servicio en Irak decidió que su pueblo necesitaba enterarse de qué estaba haciendo el gobierno en su nombre y filtró a Wikileaks cientos de miles de documentos clasificados sobre las guerras más largas de este país, como su diplomacia secreta por el mundo.
Otra de las personas acusadas de traición y de poner en peligro la seguridad es Edward Snowden, quien vive refugiado en Moscú por filtrar información clasificada a medios que reveló programas secretos de vigilancia y espionaje masivo al pueblo estadunidense y a otros del mundo.
Todo esto viene al caso porque hace unas semanas fuimos obligados a escribir con dolor y rabia de un ataque mortal contra uno de nosotros, sólo para tener que hacerlo otra vez más en los días recientes. La mayoría de nosotros (perdón por repetir parte de lo que ya escribí hace tan poco) no deseamos ser noticia. Nos importan las voces de los demás, identificar a monstruos y héroes, contar acerca de esa incesante pugna cotidiana que determina qué, cómo y cuándo será mañana, si habrá un amanecer o si la noche será más larga, y preguntar siempre, ¿por qué? Contar eso de verdad a veces es inconveniente para los que se dedican al juego del poder; y así debe ser la relación entre el periodismo y el poder (por eso el periodismo del poder es a fin de cuentas sólo propaganda).
Aquí, hasta donde se sabe, los periodistas no están arriesgando sus vidas al contar lo que está pasando en lo oscurito, donde operan los poderosos, pero la libertad de la prensa para revelar los secretos del poder sí está bajo ataque en todas partes, y eso pone en riesgo no sólo a los periodistas, sino a todos.
El periodista y novelista Pete Hamill dice que el primer periodista fue ese cavernícola que, a la entrada de una cueva donde su gente buscaba asilo de los elementos y los peligros, tomaba una antorcha para ir hasta el fondo de la oscuridad a averiguar qué había –bestias, hoyos, trampas, calor, frío, agua o veneno– para después salir y contar a todos lo que vio, escucho y olió. La vida de todos dependía en qué tan preciso, honesto y responsable era su reporte.
El compañero Javier nos invitó a rehusar subordinarnos al silencio y la oscuridad. Cada acto, cada intento de arrojar luz sobre los que desean ejercer poder sobre los demás –lícita o ilícitamente– es peligroso para los que necesitan obrar en las tinieblas. Por eso, hay que prender cada vez más antorchas y contar la verdad sobre nuestras cuevas.

lunes, 22 de mayo de 2017

DECLARACIÓN EXTRAORDINARIA: TODOS LOS PUEBLOS DEL CONTINENTE CON VENEZUELA

 

 

DECLARACIÓN EXTRAORDINARIA:

TODOS LOS PUEBLOS DEL CONTINENTE CON VENEZUELA

 

 

Hacemos un llamado enérgico a las instituciones y pueblos del continente desde la plataforma continental ALBA Movimientos para detener el asedio injerencista del imperialismo a través de la OEA contra la República Bolivariana de Venezuela, como parte de la agenda de violencia que partidos políticos de la derecha venezolana han desatado contra la población venezolana que solo quiere paz y que se resuelvan los problemas fundamentales generados por la acción coordinada entre burguesías nacionales y corporaciones trasnacionales.

 

Denunciamos que toda esta situación es consecuencia de un plan orientado por el Departamento de Estado de los EE.UU., una clara prueba de ello es el grotesco ejercicio militar conjunto que promueven en este momento en la frontera venezolana con la vergonzosa colaboración de los gobiernos de Colombia, Perú y Brasil; gobiernos lacayos del imperialismo y títeres de la agenda neoliberal, mientras sus poblaciones cada día son más pobres y viven en peores condiciones.

 

1.    Respeto a la soberanía venezolana, basta de injerencia extranjera

Los llamados que se hacen desde el gobierno de Washington y desde su ministerio de colonias, la OEA,  violan la soberanía venezolana y la constitución de ese país. Lo más preocupante es que promueven y legitiman la confrontación fratricida, además pretenden amenazar militarmente, cosa que ya creímos superada en nuestro continente.

 

2.            Exigimos el cese de la violencia fascista que intenta instalar la derecha en las calles

La mayoría de la población venezolana sale día a día a las calles pero a trabajar y lo ve impedido por focos violentos promovidos por la derecha política que moviliza a miles de venezolanos opositores al gobierno hacia emboscadas repitiendo el guion que ya vimos en abril de 2002.

 

3.            Apoyo contundente a la iniciativa del Presidente Nicolás Maduro: Constituyente Popular

Venezuela en los últimos 17 años ha sido un ejemplo para la región a partir de la Constituyente de 1998. Ha logrado desarrollar  un robusto modelo democrático varias veces validado con importantes niveles de participación y organización, así como una contundente agenda de disminución de la pobreza y garantía de derechos humanos. Hoy renuevan el compromiso del legado del Comandante Hugo Chávez, convocando al pueblo como poder originario,  para solucionar entre todos y todas los verdaderos problemas fundamentales del país ante la negativa de las elites de dialogar y consensuar una verdadera ruta para superarlos.

 

Bajo estas consignas centrales nos declaramos en movilización permanente para defender la Revolución Bolivariana que ha sido garante de defensa de la soberanía nacional, apego a la democracia delineada en la Constitución Nacional, y protección del pueblo de las amenazas económicas y la violencia.

 

Venezuela es corazón también de las iniciativas de integración desde la cooperación y la solidaridad, pero sobre todo es esperanza para las clases trabajadoras y desposeídas de que otro modelo de sociedad es posible, una alternativa al modelo de despojo del capital que hace ricos a pocos y pobres a la inmensa mayoría que pagamos la crisis de este sistema caduco.

 

Por eso levantamos la campaña de defensa permanente titulada Venezuela Corazón de Nuestramérica para posicionarla en las calles y en las redes.

 

Por la soberanía de nuestros pueblos

Somos paz, somos pueblo

Seguimos caminando por la Patria Grande

Viviremos y venceremos

 

Coordinación Política-ALBA Movimientos, 17 de mayo de 2017

 

http://www.albamovimientos.org/2017/05/alba-movimientos-declaracion-extraordinaria-todos-los-pueblos-del-continente-con-venezuela/

 

Una agresión militar contra Venezuela, desde Brasil y Argentina


By Prensa Latina
Caracas, Venezuela. Contra Venezuela y su pueblo hay una amenaza real de agresión, en la cual una serie de indicios parecen conducir a ese desenlace, o al menos algo se trama, advierten análisis sobre diferentes  acontecimientos.
Varios eventos unidos pudieran conducir a ese resultado, como muestran los hechos. No obstante, los venezolanos, con una fuerte unidad cívico militar se preparan para enfrentar cualquier aventura y en caso extremo librar la guerra de todo el pueblo frente a cualquier agresor extranjero.
En diferentes ejercicios bélicos, como el Zamora 200 celebrado a inicios de 2017, donde  participaron 76 mil efectivos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), 102 mil milicianos y 400 mil ciudadanos, se manifestó el músculo de un ejército del pueblo con un alto dominio de la técnica, un moderno armamento y, sobre todo, eficiente preparación para el combate.
Una moderna aviación, blindados, cohetería, entre ellos el sistema misilístico Pechora, y cerca de 562 medios aéreos, navales y terrestres mostraron un poderoso Ejército, lo cual debe llamar a la reflexión a los partidarios de la agresión, los cuales descartan el llamado al diálogo que mantienen las autoridades de Miraflores, sede del gobierno chavista.
Ese Ejercicio de Acción Integral Antiimperialista Zamora 200, en opinión del ministro para la Defensa, general en jefe Vladimir Padrino López, debe llamar a la reflexión a los enemigos del pueblo venezolano, ya que Venezuela, si se produce una agresión, será un hueso duro de roer.
No obstante, existen algunos sectores externos e internos que prosiguen maquinaciones contra el gobierno constitucional del presidente Nicolás Maduro.
Por ejemplo fue llamativa la reunión sostenida el 14 de abril último por el presidente estadunidense, Donald Trump, con los exmandatarios colombianos Álvaro Uribe Vélez y Andrés Pastrana Arango.
En el encuentro, que se produjo en la mansión del gobernante estadunidense de Mar-a-Lago, en el estado de la Florida, indudablemente se habló de Venezuela, y según un tuit de Pastrana,  fue  un encuentro cordial y una muy franca conversación sobre problemas y perspectivas de Colombia y la región.
Por qué Pastrana y Uribe. Ambos conservadores fueron partícipes del “Plan Colombia”, un mortífero puñal clavado en suelo de esa nación suramericana para abrir el camino de Washington hacia el dominio de una región donde Venezuela es una ficha que les sobra en el dominó.
Las bases estadunidenses en ese país, seis, según trascendidos, darán el apoyo logístico a grupos narco paramilitares colombianos para llevar la guerra contra los vecinos. De allí saldrán los que crearán el caos que “justifique” una intervención “humanitaria” de Washington en la que otros, como el Brasil de Temer y la Argentina de Macri, serían comparsa, estiman expertos.
Ésa es una fábula que puede convertirse en realidad. Es un punto para el análisis, si bien lamentablemente no hay informes de lo que se habló en la mansión de Trump, un encuentro que la Casa Blanca niega. Sin embargo, nadie mejor que Uribe, un conspirador con la derecha venezolana, para asegurar una parte del plan de ataque, conocidos sus vínculos con los paramilitares.
Por coincidencia, esa reunión fue preparada por el senador republicano Marco Rubio, y los principales temas que se abordaron en ella fueron la implementación del acuerdo entre el presidente Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), el narcotráfico y la situación en Venezuela. Vaya coincidencia, Rubio es el principal apoyo en Washington de los promotores de la violencia en este país.
Ahora, en mayo, el presidente Santos acudirá a una cita con Trump. Algo que será problemático para él, pues sus dos compatriotas pudieron abrirle el camino a su anfitrión y darle los informes necesarios para esta parte de la trama contra Venezuela.
Pero, falta más. En esta confabulación no son pocos los que advierten que hay una enorme probabilidad de que Venezuela sea intervenida militarmente por Estados Unidos, y en eso pesan mucho las presiones que debe ejercer la petrolera estadunidense Exxon Mobil, la que algunos plantean salió de Venezuela sin plumas y cascareando cuando era dirigida por el actual secretario de Estado estadunidense, Rex Wayne Tillerson.
Presumiblemente el exdirector ejecutivo de la quinta mayor empresa mundial,  atendiendo a su capitalización de mercado, todavía piensa en el desquite.
Otro punto del análisis fue planteado por el diputado del Parlasur Oscar Laborde en un trabajo publicado en Contexto, según el cual “la Casa Blanca pretende que los ejércitos de Argentina y Brasil sean sus cómplices en una intervención en Venezuela”.
En lo publicado hay elementos donde se denuncia la sumisión del presidente Mauricio Macri a Trump. “Macri quería llevarle un regalo a Trump, mostrando una resolución del Congreso argentino contra Venezuela, pero ese proyecto fracasó”, afirmó Laborde.
Según lo publicado “el mandatario argentino Mauricio Macri, el golpista brasileño Michel Temer, y el secretario general de la OEA [Organización de Estados Americanos], el uruguayo Luis Almagro, parecen competir para ver quién se transforma en el principal representante de los intereses de Washington en la región”.
Otros trascendidos dicen que soldados argentinos apoyarían una invasión contra Venezuela. ¿Por dónde llegarán? No se sabe, pues en la historia no se precisa.
Sin embargo, plantea Laborde, el encuentro entre Macri y Trump dejó mucho material para el análisis. Los compromisos asumidos por el presidente argentino en materia de defensa alinean al país en un peligroso eje, cuyas consecuencias pueden, incluso, involucrar al Ejército nacional en los planes de intervención militar que la Casa Blanca tiene sobre Venezuela.
Hay otro punto de análisis no tan publicitado, pero sí muy peligroso. El Ejército brasileño invitó a tropas de Estados Unidos a participar en un ejercicio militar sin precedente  en la Amazonía, en la frontera que comparte con Perú y Colombia, según informó el Ministerio de Defensa, el que aseguró que no está prevista la instalación de una base estadunidense en ese lugar.
Es el regalo de Temer a Trump. Con ello se pondrán a punto los elementos necesarios para una intervención bajo la cubierta de una “crisis humanitaria” que irá por el gobierno constitucional del presidente Maduro.
El presunto objetivo operativo del “ejercicio” en la frontera entre Brasil, Perú y Colombia es fortalecer la “capacidad de respuesta rápida multinacional, especialmente en el campo de la logística humanitaria y el apoyo al enfrentamiento a delitos transnacionales”, dice el Ejército de Brasil en declaraciones citadas por la cadena BBC.
Estas planificadas maniobras estarán a unos 700 kilómetros de la frontera entre Brasil y Venezuela, serán en noviembre y está previsto que duren 10 días, según adelantos de  fuentes militares, algo que resulta muy llamativo cuando se intensifican las acciones contra el gobierno venezolano.

Es imposible imaginar qué cantidad de tropas, equipo militar, logística y comunicación estarán disponibles contra Venezuela.  Eso ya no es una fábula, es una amenaza real contra el pueblo de Bolívar y contra toda América Latina, región ya consagrada como zona de paz.

Según jerarcas brasileños el objetivo de la operación es fortalecer “la capacidad de respuesta rápida multinacional, especialmente en los campos de logística humanitaria”, algo con lo que hasta ahora se pretende ocultar la agresión militar contra Venezuela.
Sin embargo, los venezolanos afianzan cada vez más la unidad cívico militar y, por lo que se aprecia, hay disposición de defender el país hasta las últimas consecuencias, pues, según dice la gente de a pie y los que no son de a pie, no habrá quiebre, y sí mucha disposición a hacerle pagar bien cara la aventura a sus promotores.
Luis Beatón*/Prensa Latina
*Corresponsal jefe de Prensa Latina en Venezuela

Los mensajes del EPR


By Jorge Lofredo
En su comunicado del 1 de mayo pasado, el Partido Democrático Popular Revolucionario-Ejército Popular Revolucionario (PDPR-EPR) ratificó su posición como continuidad histórica del Partido Revolucionario Obrero Clandestino Unión del Pueblo antes que proceso de unidad revolucionaria. La estructura y contenido del texto, sin embargo, son idénticos al presentado hace casi 12 años atrás bajo el nombre Un poco más de historia, que resultó clave al negar por primera vez y en forma pública los argumentos que ahora ratifica. A 21 años de su nacimiento como PDPR-EPR, la fecha elegida para volver a establecer la misma posición que acabó provocando salidas y escisiones de su seno desde 1996, supone un claro mensaje hacia el ámbito de las organizaciones político-militares.
En aquella ocasión el texto decidió hacerse público en medio de interminables cruces de comunicados entre fracciones que rompieron con la dirección nacional partidaria, donde cada una articuló y estructuró su propia visión de la historia que a primera vista se creían excluyentes. Pero las coyunturas variaron ya que un somero recuento establece que en la actualidad los demás grupos llevan tiempo en silencio, y si bien no constituye novedad que las estructuras clandestinas en algún momento determinen clausurar su comunicación con el exterior, lo más llamativo aquí es que el EPR mantiene ininterrumpida la frecuencia de sus publicaciones.
Tanto por medio de comunicados como por la emisión de su periódico partidario mensual, El Insurgente, sólo el EPR se ha expresado públicamente durante el 2017 y es necesario remontarse hasta octubre de 2016 para encontrar el último texto signado por alguna sigla distinta. El año pasado se han conocido escritos de cuatro grupos, algunos desconocidos hasta el momento, y fue también lo último en saberse de ellos. De las organizaciones más reconocidas, es posible establecer que el último comunicado del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente es de junio de 2016 y para consultar sobre la Coordinación Revolucionaria Libertad (alianza de Tendencia Democrática Revolucionaria-Ejército del Pueblo, el Movimiento Revolucionario Lucio Cabañas Barrientos y otras) habrá que remontarse hasta diciembre de 2014; y todavía un mes antes para saber acerca de la coordinación entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias del Pueblo y el Comando 28 de Junio. De la agrupación más reciente, Fuerzas Armadas Revolucionarias-Liberación del Pueblo, lo último sabido de ella data de diciembre de 2015.
Volviendo nuevamente la mirada hacia el reciente comunicado del EPR y en el contexto en que se dio a conocer, la conmemoración del primero de mayo es insuficiente para comprender cabalmente el sentido de la emisión y, además, porque a los anteriores de la misma fecha no se les imprimió el mismo perfil. Su contenido, vale la pena mencionarlo nuevamente, repite lo que ya se sabe desde hace tiempo atrás y sirvió para deslindarse de otras fuerzas; por lo tanto, esta reafirmación de historia e identidad no puede resultar un mensaje exclusivamente dirigido hacia el interior del grupo sino que también resulta una confirmación de su lineamiento. En organizaciones jerarquizadas y militarizadas, la línea juega el mismo papel que una frontera: define su contenido y delimita lo extraño. Y si bien no es posible igualar las circunstancias de uno y otro momento, hoy pretenden traslucirse ciertos indicadores que justifiquen la decisión de emitir el comunicado con estas características. En este sentido, lo que antes sirvió para diferenciarse y posicionarse hoy bien podría indicar una dirección diferente.
Ahora bien, puede considerarse el presente como tiempo de conmemoraciones y que este texto sirva como suerte de recordatorio para tal efecto. Si esto fuese así, inició con un libro que el propio EPR realizó sobre la vida y los textos de Héctor Eladio Hernández Castillo en noviembre de 2013, a 35 años de su asesinato; y dos más recientes sobre la historia de los 50 años del grupo, prologados en 2014. Estos elementos todavía siguen resultando insuficientes a la hora de encontrar el sentido del texto, pero no es así si se considera que los tiempos de la clandestinidad –y en este caso los de la guerra popular prolongada– son distintos a los institucionales o de “superficie”. Pero éstos a menudo logran condicionarlos y valen como ejemplos dos factores determinantes en la historia reciente del EPR: su irrupción en junio de 1996, producto de la masacre de Aguas Blancas, y la reivindicación por Gabriel Alberto Cruz Sánchez y Edmundo Reyes Amaya, militantes desaparecidos en mayo de 2007 y reivindicados por la organización.

Esta cuestión cobra aún mayor sentido si se considera que en este mes se cumplen 10 años de ese hecho y si también continuará siendo el reclamo rector de sus próximos pasos. Para el caso, un dato: la extensión y profundidad que se le dio a las reconstrucciones biográficas en el último número del periódico partidario resulta dificultoso encontrarla en algún otro ejemplar de El Insurgente, e incluso se supera a sí mismo en la intención de mantener la vigencia del reclamo. El trayecto recorrido por el grupo, desde las explosiones en los ductos de Pemex hasta el llamado a la Comisión de Mediación, la constitución de la Comisión de la Verdad en Oaxaca y la presentación del libro sobre ellos realizado por familiares y organismos de  Derechos Humanos humanizaron a los combatientes a la vez que legitimaron la causa. Y las biografías van en el mismo sentido.

Reimpulsar la reivindicación por los desaparecidos y la búsqueda de nuevas alianzas políticas –que nunca resulta una senda allanada– contextualizan su comunicado más reciente. El EPR es el único que ha hablado y serán tiempos de espera por alguna respuesta.
Jorge Lofredo*
*Licenciado en Ciencia Política; autor de La Generación Aguas Blancas. Organizaciones clandestinas armadas mexicanas (de libre descarga: goo.gl/n1jMYI)

¡América Latina ha desaparecido!


By Prensa Latina
Lo que nunca hubiéramos imaginado ha sucedido: el Nuevo Mundo, ese al que Antonio Sánchez, presidente de Radio Televisión Española aspira aún a civilizar, ha desaparecido.
No se le ve en los diarios ni los telediarios, nadie lo menciona en las portadas de las revistas; y en la televisión internacional de España, después de Corazón, corazón  –donde se da pormenorizada cuenta de lo besitos que se intercambian los novios de la farándula española–, lo único que aparece de ese lugar (que no debió dejar de ser nunca aglomerado de provincias de ultramar) es Venezuela.
 “Pero claro, ¡jolín, faltaba más!, ¿y de qué quieres tu que nos ocupemos?”, si el epicentro de todo está en Caracas, en la autopista Francisco Fajardo, donde los chamos sublevados lanzan bombas molotov y atraviesan alambres de púas para derribar motociclistas; o en la Plaza Altamira, epicentro de los barrios high de la ciudad –donde antes confluía con tanta tranquilidad la gente linda– y ahora tiene que salir un día sí y otro también a quemarse el cutis –que no a broncearse– como antes en Miami.
Pero sí, es cierto, ¿por qué tendría que ser diferente la televisión internacional de España y desafinar en el coro del gran emporio mediático mundial? Porque no sólo es ella, sino todos, que claman exasperados porque el tonto de Maduro no se echa a un lado y deja que el rubio ángel que funge como esposa de Leopoldo llegue al poder, elimine esa pendejada de las misiones y empiece a ejercer la caridad con el pobrerío (los tierrúos, pues, como le dicen), al pie del obelisco de la mencionada Plaza Altamira.
No, claro que no, no tiene que ser diferente. “¡Dios nos salve de ser diferentes!” Ser diferente sería una desgracia, “¡imagínate tú!”, algo así como castrista o chavista; como populista demagogo estafador; algo próximo o semejante a ese indio igualado que llegó de carambola a la presidencia de Bolivia y que se presentó a la entrevista con el Rey de todas las Españas ataviado con un folclórico abriguito con bordados aborígenes “¡Por favor!”.
Así que América Latina se resume ahora a eso, y los periodistas asesinados en México; los migrantes cazados como animales en Texas; los dirigentes populares perseguidos y muertos en Colombia; las manifestaciones multitudinarias contra las pensiones en Chile; los feminicidios en Guatemala; las ocurrencias de Macri; la prepotencia vista del gobierno colombiano en los asuntos internos de Venezuela; las declaraciones altisonantes del comandante del Comando Sur, Kurt W Tidd, respecto a ese mismo país; etcétera, etcétera, etcétera, pasan a un segundo plano que se esfuma frente a tanto desmán.
Pocas veces vista tanta unanimidad, aunque no es la primera vez. Hubo unanimidad, con el apoyo irrestricto, cuando de botar al tacho de la basura de la historia a Muamar El Gadafi se trataba, otro loco impresentable que había que sacar a patadas lo antes posible. Se fue Gadafi y ahí tienen: una Libia totalmente anárquica que, además y para colmo de males, ahora envía –por miles– a migrantes en balsa a través del Mediterráneo, al punto que Doña Marina Le Pen, asustadísima y con taquicardia, dice poco menos que hay que matarlos antes que lleguen a vender baratijas a los pies de la torre Eiffel.
Ha habido otras unanimidades y otros sulfuramientos similares. Por ejemplo, con Irak; y vean lo que es ese país ahora. No hay encuestas en Irak pero más de un iraquí añora los años de la dictadura de Sadam.
 “¡No nos liberen, por favor!”, clama más de uno, pero ¿cómo llevar ese clamor hasta las alturas de las torres de transmisión o de las mesas de redacción de los diarios? No se sabe cómo. Pero no importa, aunque esa petición llegara a su oídos, imbuidos como están en su cruzada democrática, no les harían caso.
¡De su democracia, sálvanos Señor!
Rafael Cuevas Molina*/Prensa Latina
*Historiador, novelista y presidente de la Asociación para la Unidad de Nuestra América en Costa Rica

Rouhani, relegido en Irán, mientras Trump visita Arabia Saudita


Bajo la lupa
Alfredo Jalife-Rahme

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El jefe de la diplomacia estadunidense, Rex Tillerson, y su homólogo saudí, Adel al-Jubeir, hablan con periodistas, ayer en RiadFoto Afp

En vísperas de la relección de Hasann Rouhani en Irán y de la espectacular visita militarizada del atribulado Trump a Arabia Saudita (AS), la batalla por el control del estratégico punto fronterizo Al-Tanf de Siria con Irak cobra relevancia significativa, sumada al lanzamiento de un misil por los hutis de Yemen en las cercanías de Riad, un día antes de la llegada de Trump a la capital saudita, que fue interceptado.
Dos días antes del arribo de Trump a Riad, el ejército de EU bombardeó un convoy de milicianos chiítas de Irán y de Irak vinculados al gobierno sirio en el poblado de Al-Tanf, cerca de la frontera con Jordania e Irak, que cobró la vida de seis milicianos y 25 heridos (https://goo.gl/kDHaei).
El nuevo bombardeo no tuvo nada que ver con la propaganda del Pentágono que alegó como motivo atacar a los yihadistas cuando en realidad está en juego la captura de Al-Tanf, en el desierto occidental, que conecta a Siria con Irak e Irán (https://goo.gl/BmYwAz) –el famoso Creciente chiíta–, no muy lejos de la importante ciudad de Deir-ez-Zor, pletórica de petróleo.
Respecto al bombardeo contra el convoy militar de los aliados chiítas de Bashar al Assad, el canciller ruso, Sergei Lavrov, lo calificó de inaceptableilegitimo e ilegal, porque viola la soberanía siria (https://goo.gl/CSg7TR).
¿A quién le importa la soberanía de Siria, al borde de la balcanización programada por Israel (https://goo.gl/4DtWDk)?
La relección de Rouhani (68 años), con una afluencia masiva de 70 por ciento, comporta un doble significado doméstico y regional. Su triunfo frente al poderoso contrincante Ebrahim Raisi –juez clerical de 56 años, que puede ser el sucesor del ayatola Jamenei (77 años), a seleccionar por la Asamblea Clerical de Sabios de 86 miembros–, marca el deseo de la teocracia chiíta de proseguir su tortuosa apertura con Occidente, en el marco del acuerdo nuclear del P5+1 vituperado por los superaliados Trump y Netanyahu.
Pese al levantamiento de sanciones por el P5+1,Trump optó por nuevas sanciones unilaterales sin la participación de los otros cinco cosignatarios, bajo el pretexto de las pruebas misilísticas de la teocracia chiíta.
El declive de Turquía, miembro de la OTAN vapuleado financieramente por sus aliados occidentales, propulsó a Irán al segundo lugar de la economía medio-oriental, detrás de Arabia Saudita.
Irán detenta el segundo lugar de mayores reservas de gas natural del planeta y el cuarto lugar de reservas de petróleo. Su economía creció casi 9 por ciento en el último trimestre de 2016 y 5 por ciento en el primer trimestre, pero su maná no ha permeado a los jóvenes (mitad de la población con un alto índice de desempleo).
Los conservadores (en la lingúistica maniquea de Occidente) han criticado al reformista Rouhani de haber apostado demasiado a EU cuando soñó atraer 140 mil millones de dólares para la infraestructura de Irán, pero solamente consiguió un raquítico 10 por ciento debido a las presiones de Washington a sus socios europeos (https://goo.gl/5uYVPz).
Rouhani mantiene una postura muy optimista en su tambaleante relación bilateral con Trump, quien ha denunciado –al unísono de su superaliado, el premier israelí Netanyahu– el acuerdo nuclear lubricado por Obama quien se había alejado notoriamente de Israel y Arabia Saudita.
Los cinco grandes poderes regionales de Medio Oriente (https://goo.gl/6tOQiH) no han variado en su esencia (Arabia Saudita, Irán, Turquía, Egipto e Israel; este último, el único que posee 400 bombas atómicas  clandestinas), pero no es lo mismo Obama que Trump, quien practica una política diametralmente opuesta en la región.
El portal israelí Haaretz asienta que Trump hace todo lo opuesto de lo que hizo Obama en Medio Oriente (https://goo.gl/451v4K).
Con Trump los vientos no son favorables a Irán (90-95 por ciento de chiítas), que sufre embates de EU e Israel desde Líbano pasando por Siria hasta Yemen.
Trump, quien no oculta su iranofobia (como tampoco su mexicanofobia), apretó también las tuercas de las sanciones financieras contra la guerrilla libanesa chiíta Hezbolá, aliada de Irán.
Rouhani recibió felicitaciones de los principales mandatarios del planeta, mientras era regañado por el secretario del Departamento de Estado, Rex Tillerson, quien en una conferencia conjunta en Riad con su homólogo saudita, Adel al-Jubeir, exhortó a finiquitar todo el apoyo y financiamiento de Irán a las fuerzas desestabilizadoras(sic) que existen en la región (https://goo.gl/BD4cBR).
Trump –quien viene de sufrir las dos peores semanas de su breve presidencia y ha sido puesto en jaque por los servicios de espionaje del Deep State–, recibió un trato real por el rey saudita Salman, de 81 años, quien acudió a recibirlo al aeropuerto con toda la pompa y circunstancia, quizá para hacerle olvidar los estragos que padece en Washington.
El primer día de su visita a Arabia Saudita, Trump descolgó un contrato multimillonario de venta de armas y otros utensilios cibernéticos por 110 mil millones de dólares inmediato, que el NYT afirma fue operado por su polémico yerno, el judío ultra-ortodoxo Jared Kushner (https://goo.gl/koz6zG).
De acuerdo con Sarah Sanders, vicesecretaria de Prensa de la Casa Blanca, la venta de armas podría alcanzar 350 mil millones de dólares en los próximos 10 años (https://goo.gl/Bg6QAI).
Suena impresionante que Arabia Saudita sea el cuarto mayor comprador de armas del mundo después de EU, China y Rusia, según SIPRI, lo cual delata su enorme temor por el ascenso de Irán, que resultó triunfador en Irak, Líbano y parte de Siria.
El israelí-estadunidense Gary Cohn, director del Consejo Nacional Económico de la Casa Blanca, exultó feliz por todos los negocios descolgados con los sauditas: “Mucho dinero. Muchos dólares (https://goo.gl/9w8ra6)”.
El comercio bilateral de EU y Arabia Saudita no es nada boyante; el año pasado alcanzó 38 mil millones de dólares, pero la futura privatización de la petrolera estatal Aramco –fomentada por el vicepríncipe heredero Mohammed bin Salman, de 31 años, quien ya visitó a Trump en la Casa Blanca– planea llevar el intercambio comercial a la estratósfera.
Las delegaciones de EU y Arabia Sudita discutieron los temas del petróleo, Irán (sic) y Siria, y para el segundo día de la visita de Trump están programadas dos magnas cumbres, una con las seis petromonarquías del Consejo de Cooperación del Golfo y, otra, la cumbre arabo-islámico-estadunidense de 55 países (¡supersic!) provenientes de Medio Oriente, África y Asia, lo cual resalta la enorme influencia de Arabia Saudita, primera potencia económica regional y segunda productora de petróleo detrás de Rusia. Ambas cumbres confrontarán el común enemigo Irán.
Trump aprovechará la escenografía para pontificar a los asistentes sobre su visión tolerante (¡supersic!) del Islam.
Se perora mucho sobre la propuesta bélica de Trump de crear una OTAN sunnita.
Del total de mil 570 millones de musulmanes en el mundo, 87-90 por ciento es sunnita, mientras el restante 13-10 por ciento es chiíta (https://goo.gl/shn4px).
¿Programan Trump y Netanyahu una guerra de 30 años entre sunnitas y chiítas?
Quedan atrás las diatribas de Trump a Arabia Saudita, a quien llegó incluso de acusar estar detrás del 11/S (https://goo.gl/GDgLBE). ¡La magia del petróleo, el dinero y las armas!
Twitter: @AlfredoJalifeR_
Facebook: AlfredoJalife

domingo, 21 de mayo de 2017

Brasil y el fin del gobierno: la cuestión es cómo, no cuándo



Eric Nepomuceno
La Jornada 
Al caer la tarde del sábado, Michel Temer, todavía presidente de Brasil gracias al golpe institucional del año pasado, reunió a periodistas en Brasilia para hacer un pronunciamiento a la nación. Nada de preguntas, por supuesto. Temer habló durante casi 11 minutos, poco más del doble del tiempo que utilizó hace unos días. Entre acusaciones contra sus delatores, en concreto sólo informó que pedirá al Supremo Tribunal Federal que suspenda las investigaciones en su contra. Ha sido la única novedad en la crisis que sacude a los cementos de la política brasileña.
El problema central no está exactamente en cómo y cuándo catapultarlo de la presidencia ilegítima que ocupa, sino en determinar qué pasará después. Porque a estas alturas, está más que claro que Michel Temer no dispone de condición alguna para mantenerse en el sillón que usurpó.
Su desolado aislamiento es claramente irreversible. Todavía hay pequeños bolsones de apoyo, como el diario Folha de S.Paulo, que trata por todos los medios de comprobar que hubo manipulación en las grabaciones divulgadas por Joesley Batista, controlador del grupo JBS, mayor exportador mundial de carnes. Del rol fundamental desempeñado por los medios hegemónicos de comunicación, uno de los pilares fundamentales para el triunfo del golpe que lo llevó a la presidencia, sólo restó a Temer ese apoyo. Los demás medios ya desembarcaron de su gobierno.
Otro de esos pilares, los partidos políticos, que con el ojo gordo puesto en cargos y presupuestos participaron del golpe, ya están fracturados. El PSB (Partido Socialista Brasileño, ¡vaya ironía!) anunció que va a salir del gobierno. Y el principal respaldo en ese campo, el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), del ex presidente Fernando Henrique Cardoso y de Aécio Neves, derrotado por Dilma Rousseff y ahora apartado de su escaño de senador por determinación de la corte suprema, oscila entre quedarse o salir de la alianza gubernamental. Luciendo sus artes obscenas de oportunismo, se mantendrá entre estar y no estar hasta el último minuto, acelerando la corrosión de su imagen en la opinión pública.
Ya el tercer pilar esencial del golpe, esa vaga y etérea, aunque decisiva institución llamada mercado, optó por dejar clara su posición. No importa quien esté, siempre que se mantenga el equipo económico y su programa de aplicar a como dé lugar una receta extrema de neoliberalismo radical. Al fin y al cabo, desde la segunda presidencia de Cardoso (1999-2002) no hubo nada siquiera parecido a una política económica tan devastadora de los intereses nacionales, ni tan generosa con los intereses del capital, como la anunciada por el ahora moribundo gobierno de Michel Temer.
Lo dramático de lo que vive Brasil, entonces, se reduce exactamente a un punto: cómo librarse del ilegítimo gobierno de corruptos (ubicados por todos los lados) y cómo elegir a un substituto que corresponda a los intereses de los poderosos y beneficiados de siempre.
Si el Supremo Tribunal Federal atiende al pedido de Temer y suspende la investigación en curso, terminará de desmoralizarse y puede provocar reacciones imprevisibles en las calles. Si el Tribunal Superior Electoral decide alejar a Temer de la presidencia, se abre un campo minado de discusión, lo mismo que ocurrirá si el Congreso opta por destituirlo, atendiendo a pedidos de los bloques de izquierda: ¿cómo elegir al sucesor?
Acorde a la Constitución, el nuevo presidente sería elegido por los votos de dos tercios de diputados y senadores. Pero, con la legislatura más corrupta, desacreditada, reaccionaria y de peor nivel moral de las últimas tres décadas, ¿con qué fuerza moral los parlamentares podrán imponer al país un nuevo mandatario?
Queda, pues, como única opción, anticipar las elecciones previstas para octubre del año que viene. Hay varias propuestas de enmienda constitucional que duermen, desde hace mucho tiempo, en los cajones del congreso. Sería, por obvias razones, la mejor salida, una vez que los sondeos de los últimos días muestran que al menos 93 por ciento de los brasileños exigen elecciones inmediatas para determinar, por el voto popular, a quién le tocará la hercúlea misión de devolver el país a sus rieles.
Pero también aquí hay un obstáculo que, para los dueños del capital, parece insuperable: son fuertísimos los indicios de que, si son llamados a las urnas, los electores elegirían, por amplia mayoría, al verdadero blanco de todos los pasos del golpe institucional, Luis Inacio Lula da Silva.
Del lado de los golpistas, ahora amenazados de una guillotina ya armada, no hay, ni de lejos, ningún nombre capaz de hacer sombra al ex presidente, cuya popularidad, pese a toda la persecución política, mediática y judicial que padece, se mantuvo intacta.
Ese, pues, es el gran dilema vivido por mi país: los usurpadores de 54 millones 500 mil votos obtenidos por Dilma Rousseff en 2014 fueron capaces de expulsarla, instalando en su sillón presidencial a una figurita despreciable, ahogada por marejadas de corruptos.
Ahora que él está defenestrado, tratan de descubrir cuál muñeco moral instalar en ese sillón, para mantener las riendas de la economía.
Mientras, el país naufraga. Los próximos días, o mejor dicho, las siguientes horas, serán decisivas. Temer ya no es más que una mancha sucia en ese mar de lama. La cuestión, para los verdaderos interesados en el golpe, es cómo preservar sus obscenos intereses y mantener a la gentuza (eso que insisten en llamar ‘pueblo’) a una distancia prudencial