Somos un Colectivo que produce programas en español en CFRU 93.3 FM, radio de la Universidad de Guelph en Ontario, Canadá, comprometidos con la difusión de nuestras culturas, la situación social y política de nuestros pueblos y la defensa de los Derechos Humanos.

viernes, 9 de diciembre de 2016

Enemigo de los derechos laborales será secretario del Trabajo de Trump


Nombrar a Andrew Puzder es extremismo contra los trabajadores, señala líder sindical

Dirigente siderúrgico es amenazado tras denunciar mentiras sobre los empleos salvados en Indiana

David Brooks
Periódico La Jornada

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“Me gustan las mujeres bellas en bikini comiendo hamburguesas. 
Creo que es algo muy americano”, declaró Andrew Puzder, 
nominado para ocupar la Secretaría del Trabajo, en defensa 
de la publicidad de sus restaurantes, reportó el New York Times. 
Al respecto existe un comercial hecho en la valla fronteriza con México
 (en la imagen)Foto tomada de YouTube
El populista y proclamado campeón de los trabajadores Donald Trump seleccionó hoy a un enemigo de los derechos laborales como secretario del Trabajo, mientras insultó a un líder sindical que ahora recibe amenazas de muerte de seguidores del presidente electo. Por otro lado, se revelan deseos de privatizar territorios indígenas para su explotación mineral.
Andrew Puzder, ejecutivo en jefe de una cadena de restaurantes de comida rápida y opositor a los incrementos al salario mínimo y las protecciones laborales, será seleccionado para ocupar el puesto dedicado a justo esos temas. Más aún, es opositor a la reforma de salud y otras iniciativas del presidente Barack Obama.
Tiene fama de parecerse a Trump por ser un millonario que arremete contra los grandes intereses en sus pronunciamientos nacionalistas –criticó a empresas globalistas por apoyar a Hillary Clinton– y también tiene una racha sexista explícita. “Me gustan las mujeres bellas en bikini comiendo hamburguesas. Creo que es algo muy americano”, declaró en defensa de la publicidad de sus restaurantes, con mujeres en poca ropa y haciendo señas sugerentes, reportó el New York Times. Al respecto existe un comercial hecho en la valla fronteriza con México.
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En imagen de archivo, el presidente electo de Estados Unidos, 
Donald Trump, y Andrew Puzder, ejecutivo en jefe 
de una cadena de restaurantes de comida rápida, designado ayer secretario del Trabajo
Foto Ap
Líderes sindicales y defensores de los trabajadores repudiaron el nombramiento. Mary Kay Henry, presidenta del sindicato nacional de trabajadores de servicio (SEIU), declaró que esto es una muestra del extremismo antilaboral de Trump, lo cual dañará a las familias trabajadoras, incluidas las que votaron por él. Eric Schneiderman, procurador general del estado de Nueva York, recordó que la empresa CKE de Puzder robó de manera repetida los salarios de sus trabajadores, y declaró que ahora ha sido seleccionado para encabezar la misma agencia –la secretaría del Trabajo– que descubrió este robo salarial en sus restaurantes: es una decisión cruel y extraña de Trump.
Por otro lado –algo que seguramente surgiría en las audiencias de ratificación en el Congreso–, Puzder fue acusado en 1989 de abuso físico (patadas y otros golpes) por su ex esposa.
En otro flanco del mundo laboral, Trump envió, para variar vía tuit, un par de mensajes en los que insulta a Chuck Jones, líder de la sección 1999 del sindicato siderúrgico, en los cuales declara que ha hecho un trabajo terrible representando a los trabajadores. Con razón las empresas huyen del país, y en otro afirma que si ese sindicato fuera bueno, habría mantenido esos empleos en Indiana. Trabajen más y den menos declaraciones. Reduzcan cuotas. Todo esto porque Jones, quien representa a los trabajadores de la planta de la empresa Carrier en Indianápolis, que Trump visitó la semana pasada para declarar que había salvado unos mil empleos al evitar que fueran trasladados a México, se atrevió a declarar que Trump había mentido a los trabajadores.
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Chuck Jones, líder de la sección 1999 del sindicato siderúrgico, 
 recibió varias amenazas luego de acusar al magnate de
 mentir en cuanto a los empleos de Carrier salvados en IndianaFoto Ap
Jones dice que Carrier aceptó preservar unos 800 empleos de producción en Indiana, y que Trump estaba dándose crédito por salvar unos 350 empleos que no estaban en la lista de los que serían trasladados, mientras 550 sí perderán sus empleos, todo mientras la empresa aceptó un paquete de créditos fiscales por 7 millones de dólares del estado, reportó el Washington Post, el cual verificó los números con la empresa.
“No puedo tolerar… un presidente que engaña a trabajadores, que les ofrece esperanza falsa. No estamos pidiendo más que empleos que permitan que la gente apoye a sus familias. Estas plantas son redituables… pero por la avaricia empresarial los líderes de la empresa están encarrilados hacia lo más bajo, para buscar lugares donde pueden pagar lo mínimo. Es un sistema que explota a todos”, escribió Jones en el Post.
Poco después de que Trump envió sus tuits el miércoles, Jones ha recibido amenazas telefónicas preguntando qué tipo de coche tiene, advirtiéndole que cuide a sus hijos, que venían por él y más.
Privatizar indígenas
Mientras tanto, asesores del presidente electo sobre asuntos indígenas están proponiendo liberar recursos naturales en tierras indígenas privatizando las reservaciones, reportó Reuters esta semana. Las reservaciones indígenas representan sólo 2 por ciento de las tierras de Estados Unidos, pero podrían contener una quinta parte de los hidrocarburos y otros recursos naturales del país. La propuesta de dos de los asesores es privatizar las reservaciones que ahora son tierras públicas, pero bajo el mando de gobiernos soberanos indígenas.
Tom Goldtooth, jefe de la Red Indígena de Medio Ambiente, declaró que “los líderes espirituales se oponen a la privatización de nuestras tierras, lo que implica vender la naturaleza, el agua, el aire, todo lo cual es sagrado para nosotros… La privatización ha sido la meta desde la colonización, para despojar a las naciones nativas de su soberanía”.
Más reality
Por otro lado, el primer presidente que fue estrella de un reality show no dejará por completo ese mundo. La revista dedicada al sector de espectáculos Variety confirmó hoy que Trump, aun estando en la Casa Blanca, mantendrá su título de productor ejecutivo de Celebrity Apprentice, una versión de El Aprendiz, el programa de televisión que lo hizo famoso en NBC. El programa estrenará una nueva temporada en enero con otro actor/político como su nuevo anfitrión (mientras el otro se prepara para asumir la presidencia): Arnold Schwarzenegger, ex gobernador de California y ex estrella de películas como The Terminator.

Madres de Plaza de Mayo encabezan la Marcha de la Resistencia en Buenos Aires


Se cumplen 31 años de la primera ronda que desafió al régimen militar en busca de justicia

Miles acompañan la movilización para ver si sacudimos un poco las neuronas de este gobierno

Stella Calloni
Periódico La Jornada

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Las Madres de Plaza de Mayo, acompañadas de diversas 
organizaciones políticas y humanitarias, así como de jóvenes militantes 
del kirchnerismo y el peronismo, marcharon ayer en 
Buenos Aires con la consigna: Solidaridad y lucha, 
o hambre y represión. Cristina, conducciónFoto Afp
Las Madres de Plaza de Mayo línea fundadora encabezaron este jueves en un conmovedor acto , la Marcha de la Resistencia, a 31 años de haber comenzado (en 1981) con una ronda alrededor de la Pirámide de Mayo cubiertas sus cabezas con los pañuelos blancos que son un símbolo en el mundo de la búsqueda de verdad, justicia y lucha contra la impunidad.
Demandan la continuidad de los juicios contra los responsables de delitos de lesa humanidad durante la pasada dictadura militar (1976-1983), la reapertura de los archivos pero además contra la política de ajustes y medidas del gobierno actual que encabeza el derechista presidente Mauricio Macri, que violan los derechos humanos de los pueblos.
Nora Cortiña junto a Mirta Baraballe y otras madres fundadoras, acompañadas por jóvenes y diversos organismos se detuvieron ante la Piránide de Mayo, lugar donde fueron sembradas las cenizas de Azucena Villaflor, fundadora de ese organismo , secuestrada junto a otras dos madres, dos monjas y otras víctimas el 8 de diciembre de 1977.
Llevadas a un centro clandestino de detención fueron brutalmente torturadas y adormecidas arrojadas vivas al mar por el delito de buscar a sus hijos detenidos-desaparecidos.
Un cambio piadoso de vientos, no previsto por los militares, hizo que las aguas del mar llevaran los cuerpos de las tres y otras víctimas, que fueron recogidos y enterrados como NN, por los vecinos de una población de la costa en la provincia de Buenos Aires. En 2005 ya identificados los restos por Antropología Forense los restos de Villaflor fueron enterrados al pie de la pirámide y los de María Ponce de Bianco y Esther Ballestrino de Careraga llevadoss a la iglesia de Santa Cruz donde las enterraron.
Hasta allí peregrinaron luego las madres y centenares de personas que las acompañaron, para rendirles homenaje. Alrededor de las 15:30 horas llegó a la Plaza la Asociación Madres de Plaza de Mayo, encabezadas por Hebe de Bonafini, acompañada por otras madres y diversas organizaciones políticas y humanitarias, y de jóvenes militantes del kirchnerismo y el peronismo con la consigna Solidaridad o lucha, o hambre y represión. Cristina conducción. Bonafini sostuvo que hacen esta marcha para ver si sacudismos un poco las neuronas de este gobierno.
Las madres mantendrán una vigilia acompañadas por centenares de personas hasta este viernes al atardecer, para recordar aquella primera marcha cuando eran muy pocas y desafiaron a la dictadura militar, ganándose el respeto del mundo.
Allí también se reclamó por la liberación de la dirigente de la organización Tupac Amaru de Jujuy, Milagro Sala, encarcelada desde enero pasado, por una decisión revanchista del gobernador Gerardo Morales, de la alianza gobernante Cambiemos. Morales tiene bajo control tipo feudal a la justicia de esa provincia al noroeste del país y se ha resistido a solicitudes incluso de la Organización de Naciones Unidas, de la Organización de Estados Americanos y otros organismos internacionales, parlamentos y personalidades de todo el mundo que piden la liberación de Milagro Sala.
Detenida ilegalmente bajo acusaciones sin pruebas se convirtió en la primera prisionera política del gobierno de Macri, junto a otros compañeros de la Tupac Amaru.
En el caso de Sala, ayer se produjo un motín en la cárcel de Jujuy después que un joven Nelson Cardozo de 21 años apareció extrañamente muerto en su celda. Este joven es sobrino de Beto Cardozo, imputado junto a Milagro Sala. Familiares denuncian que el joven pudo ser asesinado por los penitenciarios al negarse a declarar contra la dirigente, en base a pruebas falsas que le querían imputar. No es el primer caso en que existen sospechas, pero cada vez se hace más difícil investigar en esa provincia.
Nuevo frente
En una acción inesperada se volvió a habilitar la prisión militar de los cuarteles de Campo de Mayo –donde en tiempos de la dictadura funcionó un gran centro clandestino de detención y exterminio-para alojar a los militares y policías condenados por crímenes de lesa humanidad que están detenidos en un penal de máxima seguridad.
La prisión militar cerrada desde el año 2013 se abre mediante una nueva resolución del Servicio Penitenciario Federal, que habilitó este Instituto Penal Federal de Campo de Mayo (U34) para alojar a los condenados como responsables de aberrantes crímenes de lesa humanidad. Esto significa una verdadera provocación para los organismos humanitarios y una vuelta atrás en lo que se había logrado avanzar en la justicia.desde 2003 . En lo que va del primer año del gobierno de Macri 50 detenidos por estas causas fueron enviados a prisión domiciliaria.
“Esta decisión del gobierno nacional –señala el semanario Tiempo- había sido advertida por la orden de traslado a Aníbal Alberto Guevara Molina, ex teniente del ejército condenado a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad, quien además está siendo juzgado en otra causa en Mendoza”. Se le trasladó sin decisión de los jueces a Campo de Mayo, instalación preparada para recibir unos 125 detenidos. Es como volver a casa , donde nadie duda tendrán tratos preferenciales, entre los suyos, denuncian organismos y juristas.

Venezuela reforzará cooperación con la ONU para mejorar el abasto de medicinas


La escasez supera 90%, aseguran los gremios del sector salud
Ap, Xinhua y Afp
 Periódico La Jornada

El gobierno de Venezuela acordó reforzar los planes de cooperación con la Organización de Naciones Unidas (ONU) para mejorar el abasto de medicamentos en este país sudamericano, agobiado por una severa escasez de alimentos y medicinas.
La canciller Delcy Rodríguez informó que establecería una comisión de trabajo con representantes de la ONU con el objetivo de ampliar la cooperación en distintos ámbitos que permitan paliar esa crisis.
Rodríguez destacó ante la Organización de Naciones Unidad para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) los reconocimientos que ha logrado Caracas en materia alimentaria por su combate contra el hambre.
Afirmó que la república bolivariana ha sido reconocida en su modelo de derechos humanos. Esa es justamente la idea en la que hemos avanzado por medio de la cooperación técnica internacional, en cómo reforzar nuestro modelo irreversible en materia de derechos humanos, en materia de salud, en materia de educación, en materia de alimentación, sostuvo.
El anuncio del acuerdo con la ONU ocurrió dos días después de que la oposición venezolana faltó a una reunión programada con el oficialismo, al exigir que la crisis política se resuelva con la convocatoria a elecciones anticipadas y la liberación de los opositores presos.
Entre los puntos discutidos desde que se activó el diálogo, el 30 de octubre, destaca la exigencia de abrir un canal humanitario para permitir el ingreso de medicinas al país. De acuerdo con los gremios del sector salud, la escasez de medicamentos en Venezuela supera 90 por ciento.
Venezuela mantiene convenios de cooperación con la Organización Panamericana de la Salud y con la Organización Mundial de la Salud, que brindan asistencia técnica en la procuración de medicamentos para comercializarlos a precios accesibles, indicó la canciller.
Rodríguez también resaltó que mediante el apoyo y asistencia técnica de la ONU, Venezuela busca derrotar las campañas mediáticas en su contra, supuestamente orquestadas desde centros de poder imperiales, como suele referirse a Estados Unidos, “que intentan vender una ‘crisis humanitaria’ en el país” con el único objetivo de intervenir.
El gobierno sostiene que la escasez de productos y servicios básicos es consecuencia de una guerra económica promovida por la oposición, mientras analistas señalan que el desabasto es generado por la caída de la producción y las importaciones, que ocurre desde hace varios años por la falta de divisas oficiales y que se agravó por el descenso de los precios del petróleo, que financia 96 por ciento de los ingresos que recibe el país por exportaciones.
En otro asunto, un adolescente fue asesinado en la localidad de Barlovento, en el norteño estado de Miranda, en un caso vinculado con la matanza de 12 agricultores en la misma zona, mientras la cifra de militares arrestados por su presunta responsabilidad en los hechos ascendió a 18, informó la fiscalía.
El Ministerio Público informó de la detención de seis militares el pasado 29 de noviembre, entre ellos un oficial, por la desaparición del adolescente, a quien torturaron hasta la muerte, según un comunicado de la institución.
Doce personas fueron ultimadas en Berlovento por militares en octubre pasado; sus cuerpos fueron encontrados en fosas comunes, algunos desmembrados, de acuerdo con la fiscal general, Luisa Ortega.

Caro pagué por dar voz a Fidel Castro



Ramonet hace recuento de la represión aplicada en su contra por la ‘‘dictadura mediática’’
Ignacio Ramonet
 
Periódico La Jornada

Imagen histórica de Fidel Castro, su hermano Raúl y Camilo Cienfuegos,
 en marzo de 1957, en la campaña en las montañas del oriente de Cuba ara derrocar
al dictador Fulgencio Batista
 Foto Ap
La muerte de Fidel Castro ha dado lugar –en algunos grandes medios occidentales– a la difusión de cantidad de infamias contra el comandante cubano. Eso me ha dolido. Sabido es que lo conocí bien. Y he decidido, por tanto, aportar mi testimonio personal. Un intelectual coherente debe denunciar las injusticias. Empezando por las de su propio país.
Cuando la uniformidad mediática aplasta toda diversidad, censura cualquier expresión divergente y sanciona a los autores disidentes, es natural, efectivamente, que hablemos de ‘‘represión’. ¿Cómo calificar de otro modo un sistema que amordaza la libertad de expresión y reprime las voces diferentes? Un sistema que no acepta la contradicción, por muy argumentada que sea. Un sistema que establece una ‘‘verdad oficial’’ y no tolera la transgresión. Semejante sistema tiene un nombre, se llama: ‘‘tiranía’’ o ‘‘dictadura’’. No hay discusión.
Como muchos otros, yo viví en carne propia los azotes de ese sistema... en España y en Francia. Es lo que quiero contar.
La represión contra mi persona empezó en 2006, cuando publiqué en España mi libro Fidel Castro: biografía a dos voces, o Cien horas con Fidel (Editorial Debate, Barcelona), fruto de cinco años de documentación y de trabajo, y de centenares de horas de conversaciones con el líder de la revolución cubana. Inmediatamente fui atacado. Y comenzó la represión. Por ejemplo, el diario El País (Madrid), en el que hasta entonces yo escribía regularmente en sus páginas de opinión, me sancionó. Cesó de publicarme. Sin ofrecerme explicación alguna. Y no sólo eso, sino que –en la mejor tradición estalinista– mi nombre desapareció de sus páginas. Borrado. No se volvió a reseñar un libro mío ni se hizo nunca más mención alguna de actividad intelectual mía. Nada. Suprimido. Censurado. Un historiador del futuro que buscase mi nombre en las columnas del diario El País deduciría que fallecí hace una década...
Lo mismo en La Voz de Galicia, diario en el que yo escribía también, desde hacía años, una columna semanal titulada Res Pública. A raíz de la edición de mi libro sobre Fidel Castro, y sin tampoco la mínima excusa, me reprimieron. Dejaron de publicar mis crónicas. De la noche a la mañana: censura total. Al igual que en El País, ninguneo absoluto. Tratamiento de apestado. Jamás, a partir de entonces, la mínima alusión a cualquier actividad mía.
Como en toda dictadura ideológica, la mejor manera de ejecutar a un intelectual consiste en hacerle ‘‘desaparecer’’ del espacio mediático para ‘‘matarlo’’ simbólicamente. Hitler lo hizo. Stalin lo hizo. Franco lo hizo. Los diarios El País y La Voz de Galicia lo hicieron conmigo.
En Francia me ocurrió otro tanto. En cuanto las editoriales Fayard y Galilée editaron mi libro Fidel Castro: Biographie à deux voix en 2007, la represión se abatió de inmediato contra mí.
En la radio pública France Culture yo animaba un programa semanal, los sábados por la mañana, consagrado a la política internacional. Al publicarse mi libro sobre Fidel Castro y al comenzar los medios dominantes a atacarme violentamente, la directora de la emisora me convocó en su despacho y, sin demasiados rodeos, me dijo: ‘‘Es imposible que usted, amigo de un tirano, siga expresándose en nuestras ondas’’. Traté de argumentar. No hubo manera. Las puertas de los estudios se cerraron por siempre para mí. Ahí también se me amordazó. Se silenció una voz que desentonaba en el coro del unanimismo anticubano.
En la Universidad París-VII yo llevaba 35 años enseñando la teoría de la comunicación audiovisual. Cuando empezó a difundirse mi libro y la campaña mediática contra mí, un colega me advirtió: ‘‘¡Ojo! Algunos responsables andan diciendo que no se puede tolerar que ‘el amigo de un dictador’ dé clases en nuestra facultad...’’ Pronto empezaron a circular por los pasillos octavillas anónimas contra Fidel Castro y reclamando mi expulsión de la universidad. Al poco tiempo se me informó oficialmente que mi contrato no sería renovado... En nombre de la libertad de expresión se me negó el derecho de expresión.
Yo dirigía en aquel momento, en París, el mensual Le Monde diplomatique, perteneciente al mismo grupo editorial del conocido diario Le Monde. Y, por razones históricas, yo pertenecía a la Sociedad de Redactores de ese diario, aunque ya no escribía en sus columnas. Esta sociedad era entonces muy importante en el organigrama de la empresa por su condición de accionista principal, porque en su seno se elegía al director del diario y porque velaba por el respeto de la deontología profesional.
En virtud de esta responsabilidad precisamente, unos días después de la difusión de mi biografía de Fidel Castro en librerías, y después de que varios medios importantes (entre ellos el diario Libération) empezaron a atacarme, el presidente de la Sociedad de Redactores me llamó para transmitirme la ‘‘extrema emoción’’ que, según él, reinaba en el seno de la Sociedad de Redactores por la publicación del libro. ‘‘¿Lo has leído?’’, le pregunté. ‘‘No, pero no importa –me contestó–; es una cuestión de ética, de deontología. Un periodista del grupo Le Monde no puede entrevistar a un dictador.’’ Le cité de memoria una lista de una docena de auténticos autócratas de África y de otros continentes a los que el diario había concedido complaciente la palabra durante décadas.
“No es lo mismo –me dijo–, Precisamente te llamo por eso: los miembros de la Sociedad de Redactores quieren que vengas y nos des una explicación.” “¿Me queréis hacer un juicio? ¿Un ‘proceso de Moscú’? Una  purga por desviacionismo ideológico? Pues vais a tener que asumir vuestra función de inquisidores y de policías políticos, y llevarme a la fuerza ante vuestro tribunal”. No se atrevieron.
No me puedo quejar; no fui encarcelado, ni torturado, ni fusilado como les ocurrió a tantos periodistas e intelectuales en el nazismo, el estalinismo o el franquismo. Pero sufrí represiones simbólicas. Igual que en El País o en La Voz, me desaparecieron de las columnas del diario Le Monde. O sólo me citaban para lincharme.
Mi caso no es único. Conozco en Francia, en España, en otros países europeos, a muchos intelectuales y periodistas condenados al silencio, a la invisibilidad y a la marginalidad por no pensar como el coro feroz de los medios dominantes, por rechazar el dogmatismo anticastrista obligatorio. Durante decenios, el propio Noam Chomsky, en Estados Unidos, país de la caza de brujas, fue condenado al ostracismo por los grandes medios, que le prohibieron el acceso a las columnas de los diarios más influyentes y a las antenas de las principales emisoras de radio y televisión.
Esto no ocurrió hace 50 años en una lejana dictadura polvorienta. Está pasando ahora, en nuestras democracias mediáticas. Yo lo sigo padeciendo en este momento. Por haber hecho simplemente mi trabajo de periodista, y haberle dado la palabra a Fidel Castro. ¿No se le da acaso, en un juicio, la palabra al acusado? ¿Por qué no se acepta la versión del dirigente cubano, a quien los grandes medios dominantes juzgan y acusan en permanencia?
¿Acaso la tolerancia no es la base misma de la democracia? Voltaire definía la tolerancia de la siguiente manera: No estoy en absoluto de acuerdo con lo que usted afirma, pero lucharía hasta la muerte para que tenga usted el derecho de expresarse.  La dictadura mediática, en la era de la post-verdad, ignora este elemental principio.

El racismo hasta en las entrañas


Guatemala

Un intelectual coherente debe denunciar las injusticias.
Empezando por las de su propio país.
Ignacio Ramonet [1]

Me recuerdo los primeros años en la escuela. Cuando hablábamos en nuestro idioma, llegaban los maestros y nos decían: “no estén hablando en lengua, porque de repente están hablando mal de nosotros”. En otros momentos, como burlándose de nosotros, nos decía: hablen en lengua pues muchá. Y para los días 12 de diciembre, el que se llamaba “día de la shiguala o día de la virgen de Guadalupe”, llegaban a nuestras casas a prestar los cortes de nuestras hermanas, para presumirlas durante la misa y así vestirse de “inditas”, como decían en ese entonces y como siguen diciendo. Se tomaban la foto en el parque y al fondo la imagen o la estampa de la virgen de Guadalupe, los hombres vestidos de “Juan Diego”, con bigote pintado con carbón, sombrero y pañuelo rojo en la cabeza, camisa y pantalón blanco, una faja roja y un par de sandalias.
Mi mamá y mi papá, decían a mis hermanas: “Ma kemelej taq a so’, wi’ inkaj qi kojom, ki loq qe’ (no presten su ropa, si ellos quieren vestir como nosotros que compren su propio traje, porque a nosotros nos ha costado y ellos nunca nos van a prestar algo)”. Esta frase podría sonar como a egoístas, pero no es así. La forma de vida que hemos tenido no solo desde la llegada de los Españoles, que aunque se diga, que ya basta de echarles la culpa, pero esa es nuestra realidad y no podemos negarla, porque desde que llegaron ellos, nosotros hemos vivido como personas de segundo nivel y eso poco a poco se fue reproduciendo, hasta hacerse famosa la frase: “soy pobre pero no indio” y esto sigue hasta hoy, sin importar si eres “indio permitido o no”, siempre hay un “álito de racismo y discriminación en las relaciones”.
La “gente de las comunidades son unos ignorantes”, se dice siempre, cuando llegan las elecciones, votan solo porque les regalan algo. Pero acaso, han sentido Ustedes el hambre que estruja el estómago de los niños mayas, porque llevan muchos días de no comer y si comen, solo es “tortilla con chile”, pero eso no quiere decir que estemos tristes o frustrados. A pesar de eso siempre somos alegres, reímos cuando debemos llorar y lloramos cuando debemos reír, por eso también nadie nos entiende y nos comprende, porque aquí el reloj gira de forma diferente. Entre los Q’eqchi’, cuando se comienza una reunión siempre se dice: “¿Ma’ sa’ sa’ ech’ool?” (¿están contentos?) y todos responde: “¡sa’ li q’a ch’ool!” (si estamos contentos). Puede ser que el Otro, el Kaxlan, perciba nuestra música como triste, pero no es tristeza, lo que pasa es que por medio de ella trasmitimos “ternura y amor”, porque a la naturaleza, a la belleza, a la tierra, al mundo, hay que tratarlo con ternura y con amor, con ese amor que nace de lo profundo de ser “hijo o hija de la tierra”. 
Sí es cierto, que desconfiamos de todos. De la izquierda y de la derecha, de ladinos e incluso de indígenas que dicen ser intelectuales y líderes, del socialismo y del capitalismo, de quienes promueven la refundación y de los que no, de quienes promueven la democracia burguesa, representativa. De quienes escriben y hablan por nosotros y sobre nosotros (aunque digan que su método es compartir saberes). De quienes reproducen el racismo y la discriminación, de los interculturalistas, multiculturalistas o monoculturalista, pluralista, folkloristas. De las religiones y sus líderes. De extranjeros y de cualquiera que es ajeno a nuestras comunidades. Si los recibimos es por cortesía, pero no porque confiamos en ellos. Y eso por experiencia, así les pasó a nuestros abuelos y abuelas, cuando llegaron los españoles. Cuándo Hernán Cortez llega a Tenochitlán, Moctezuma lo recibe con oro y plata, plumas de quetzal y guacamaya, era una forma de ser cortes con los visitantes, pero el español, pensó que le decían entra y llévate lo que quieras y traicionó la cortesía. ¿Acaso, se nos va a olvidar, la quema y el asesinato de nuestros líderes Kaji Imox, Belejeb’ Kat, Belejeb’ Tz’i en Iximche’? ¿Cómo se nos va olvidar la traición que hizo un sacerdote a Manuel Tot? ¿Cómo decirle a un joven o señorita que le arrebataron a sus papás en plena guerra a que confíe? ¿Cómo nos quieren pedir que les miremos a los ojos, si durante años el patrón, el maestro, el militar, el sacerdote, el pastor, el funcionario público, el intelectual, siempre nos miró con ojos dominantes y nos obligó a agachar la cabeza?, ¿Cómo creerle a un nuevo partido o movimiento, que nos describe como desconfiados y tristes?, ¿Cómo confiar en un nuevo partido, cuando los anteriores nos han engañado?
Esto no es rencor, tampoco esencialismo, es nuestra historia, que está grabada en lo profundo de nuestra mente y nuestro corazón y que si la olvidamos se volverá a repetir. Desde allí, hemos resurgido y seguiremos resurgiendo para nuestra autonomía, como lo dirá Frantz Fanón: “Las grietas del colonialismo, ante todo subjetivas, son el resultado de una victoria del colonizado sobre el antiguo temor y sobre la desesperación ambiente destilada día tras días por n colonialismo instalado en una perspectiva de eternidad" [2].
Por eso nos indignamos cuando uno de los nuestros, se vende solo por una condecoración, una medalla o un espacio que le regala el sistema que nos ha oprimido durante años. No es cierto que nuestros abuelos se dejaron engañar con espejitos. Nuestros abuelos resistieron a la colonización y nosotros estamos resistiendo a esta nueva colonización. Desde las montañas y valles, escuchamos que se matan, se envenenan, se pelean, se traicionan y se revuelcan por controlar su poder.
Nosotros sabemos, que nuestro tiempo no ha llegado. Por eso, siempre hemos dicho, que “nunca más sin los pueblos”, pero eso no quiere decir que estemos pidiendo que nos incluyan, frase que está siendo mal manejada, por quienes dicen ser organizaciones mayas. Nuestras verdadera forma de organización es el Komon. Es el awixb’aal (Poqomchi), el kaleb’aal (Q’eqchi). Nuestro tiempo volverá a llegar, pero no desde la inclusión, sino desde el cambio profundo. No son las ONGs, no son los partidos, no son las asociaciones, tampoco los COCODES, quienes harán los cambios, sino “Li Tenamit” (Q’eqchi’), “Re’ Tinamit” (Poqomchi), el pueblo.
Cuando criticamos el racismo que impera en Guatemala, no lo hacemos desde nuestro esencialismo, como lo han querido afirmar quienes defienden las ideas de don Edelberto Torres. Podemos reconocer los aportes que han hecho personas, como Edelberto, que posiblemente son importantes, tanto en el campo de la sociología, de la antropología, de la filosofía, la historia, la arqueología, etcétera, pero eso no quiere decir que por eso no es susceptible de discursos racistas o discriminadores y al ser persona pública se expone a toda clase de críticas.
Recuerdo muy bien, en una reunión en la sede del PNUD-Guatemala, una funcionaria de ese organismo en ese momento, decía a un grupo de indígenas: “No sé qué es lo que quieren, si yo hace seis meses que dejé de ser racista”. Hace unos meses, cuando discutíamos un libro al que fui invitado por el Centro Rolando Morán; decía: “que la izquierda partidista, es difícil que llegue a gobernar, porque cuando fue la izquierda armada, cometió muchos errores y nunca ha pedido disculpas a los pueblos indígenas. En otro momento se lo decía a algunos sacerdotes, que “la iglesia comenzó a bajar el número de feligreses, porque muchas veces la misma iglesia no respondió a la altura que exigía los pueblos indígena”. Los mismo pasa con las iglesias evangélicas, sobre todo por intromisión del Instituto Lingüístico de Verano, cuando distorsionó los idiomas mayas. Hace unos días el Consejo de Comunidades en Resistencia de la Sierra de las Minas, declaraban, “que pedían a los centros académicos, de investigaciones o a investigadores, que para cualquier investigación que quieran realizar en su territorio, que primero solicitaran permiso al Consejo para evitar que se utilice información que solo les concierne a las comunidades”.
La entrevista a Edelberto Torres, la no aprobación a las reformas constitucionales, no aceptar que existe el derecho indígena, el no reconocimiento de las consultas comunitarias, considerar nuestros argumentos como esencialistas-étnico, el desalojo de la sexta avenida, la película Ixkanul, las actividades del Ministerio de Cultura, considerarnos de la ciudad o del interior, seguir construyendo espacios de arriba hacia abajo (como hasta ahora se han construido los partidos políticos y los movimientos), construir desde los iluminados a los no iluminados, no aceptar que los mayas no queremos inclusión, sino autonomía y libre determinación, no comprender que para nosotros la democracia es un estorbo y que los partidos políticos, las religiones, las ONG, fundaciones, asociaciones y otras forma de organización de tipo occidental, son parte de una política de racismo y discriminación.
No podremos avanzar hacia la refundación, fundición, transformación, revolución, si no lo hacemos primero con la sociedad. La sociedad debe ser la primera en cambiar, su pensamiento, su sentimiento. La sociedad debe comprenderse en sí misma, plural y multicultural. Los líderes y lideresas, deben comprender que el pueblo es la vanguardia. Que los y las intelectuales solo son como una especie de “comadrón o comadronas” y que solo ayudaran a parir al pueblo y no a decir que tiene que hacer el pueblo. Que los pueblos no esperan mesías, porque es el pueblo el mismo liberador y nadie más. 
La lucha contra el racismo y la discriminación, debe de dejar de ser de diente a labio. La lucha contra el racismo y la discriminación, nos debe ayudar para derribar este sistema de injusticias, de desigualdad y que nos ha llevado a ser pueblos con hambre, con miedo y con desesperanza. Por eso, es que desconfiamos de quienes reproducen el mismo sistema, pero nosotros nunca estaremos tristes, a pesar de la situación en que nos ha sumido el sistema capitalista-neoliberal-extractivista-tradicional y conservador.
Notas:
[2] Fanon, Frantz, Sociología de una Revolución, Ediciones ERA, México, 1968.

Latinoamérica y el racismo de sus intelectuales


El fracaso de los diferentes proyectos de Estado nación en América Latina plurinacional se debe, en buena medida, al racismo y a la ilusión por la “sangre azul” que habitan y habitaron a muchos de sus pensadores.

El racismo legitimado por la academia, en buena medida, fecundó pensadores esquizofrénicos, avergonzados de sus genes indígenas, ilusionados por la “blanquitud” aparente, condenados a la eterna ficción y anomia existencial. Así, la condición de colonialidad remozada se normalizó en la filosofía y ciencias sociales latinoamericanas.

Guatemala y el cotidiano racismo de sus intelectuales

La pasada semana, el octogenario “intelectual guatemalteco”, de renombre internacional, Edelberto Torres-Rivas, en una entrevista radial, en Guatemala, sentenció:

“Los indígenas son tristes y desconfiados”, y lamentó que gente miserable de Las Hurdes, Extremadura, España, haya sido quienes colonizasen Guatemala (hace cinco siglos) y no los catalanes de piel más blanca y ojos azules.

El intelectual “progresista”, máximo consultor (casi vitalicio) de PNUD, CEPAL, FLACSO, BM, etc., reiteró lo que sus predecesores “intelectuales de renombre” ya habían instalado en el imaginario colectivo hegemónico: Es la herencia genética y cultural indígena la que traba y trabó el desarrollo de Guatemala.

Esta externalización del espíritu del prominente intelectual indica no sólo la vigencia encubierta del vergonzoso deseo de la eugenesia (para blanquear los policromáticos genes de guatemaltecos) instalado en el espíritu del intelectual chapín, sino también que las políticas públicas, los programas de cooperación al desarrollo y los contenidos de la academia están definidos en buena cuenta por las supersticiones (miedos y deseos) de intelectuales racistas.

La academia latinoamericana premia el racismo y censura la autenticidad

Las inconclusas historias de los países latinoamericanos están empedradas de renombrados pensamientos racistas de prominentes filósofos etnofágicos como Guillermo Francovich, Gabriel René Moreno (ambos en Bolivia), José Vasconcelos (en México), Alejandro Deustúa (en Perú), por mencionar algunos. Reconocidos y premiados literatos racistas (incluso premios nobel) como el guatemalteco Miguel Ángel Asturias o el peruano Mario Vargas Llosa, conforman la pléyade de las letras.

Lo vergonzoso no es el racismo expresado por estas “eminencias” premiadas y galardonadas a nivel regional y mundial, sino que sus ideas racistas y sus deseos supersticiosas fueron y son enseñadas y asimiladas en los diferentes centros de formación/investigación como verdades científicas. Los miedos y deseos de pensadores racistas, edulcoradas con tecnicismos científicos, se constituyen en verdades replicadas y asimiladas por mestizos e indígenas en las universidades y centros de investigación.

Organismos regionales y mundiales, que administran miles de millones de dólares supuestamente para superar los males congénitos de los “países subdesarrollados”, pagan y asumen los informes/ideas prejuiciosas de estos pensadores como líneas científicas para sus programas de desarrollo. Quizás por ello Latinoamérica continúa siendo una de las regiones más desigual y racistas del mundo.

Informes de las consultorías de estos pensadores, incluso salen con el rótulo de “interculturales” o “multiculturales”. Torres-Rivas escribió un informe/cuaderno para PNUD, en 2005, titulado La Nación Multicultural y el Racismo. Esto es lo preocupante. ¿Será que lo hacen inconscientemente?

Todas las políticas públicas eugenésicas (orientadas a aniquilar genética y culturalmente a los pueblos indígenas), en los diferentes países latinoamericanos, estuvieron y están orientadas y fundamentadas en las “verdades científicas” formuladas o copiadas por intelectuales habitados por el racismo y el deseo iluso por la “sangre azul”.

Las guerras de exterminio contra pueblos indígenas, como el genocidio en Guatemala, estaban fundamentadas en “fórmulas científicas” de intelectuales, discípulos de Joseph Arthur de Gobineau.

No se puede, ni se podrá, democratizar a los países latinoamericanos, culturalmente megadiversos, premiando el racismo y a sus ideólogos. Como tampoco las y los indígenas despiertos estaremos dispuestos a continuar sometidos a los estados etnofágicos.

En otros términos, mientras el racismo esté académicamente premiado, socialmente permitido, y políticamente establecido en las instituciones públicas y privadas, jamás habrá democracia integral para nadie, mucho menos estabilidad para el mal desarrollo de las élites privilegiadas.

http://www.alainet.org/es/articulo/182249  

Medios pecaminosos


 medios manipulacion
El Papa Francisco criticó duramente esta semana a los medios de comunicación que desinforman. “La desinformación es el peor pecado que cometen los medios”, dijo el Sumo Pontífice, en una audiencia con radios y televisoras católicas italianas.

Según el Papa, la desinformación es aún más grave que la calumnia y difamación. “La calumnia es pecado mortal, pero se puede llegar a conocer la verdad; igual que la difamación, se puede finalmente decir que fue una injusticia y pedir perdón por ello”, afirmó.

“Pero la desinformación es el peor pecado, porque decir las cosas a medias no permite hacerse un juicio de valor porque no se tienen todos elementos”, cuestionó Francisco. Por tanto, invitó a los representantes de los medios a “realizar un trabajo que preste atención a las temáticas relevantes para la vida de las personas, las familias y la sociedad”, tratándolos “de manera responsable y con verdadera pasión por el bien común y la verdad”.

Las certeras declaraciones del Papa -desde luego- han sido silenciadas por los grandes medios de comunicación del mundo, que seguramente se sienten aludidos. La Agencia Latinoamericana de Información (ALAI) señala que, incluso, los medios del propio Vaticano prefirieron destacar otras declaraciones y actividades realizadas el mismo día por el Sumo Pontífice.

Las técnicas de desinformación más utilizadas son la manipulación: presentar una problemática en forma distorsionada, sesgada y tergiversada, para generar una percepción pública equivocada; el ocultamiento: esconder los acontecimientos relevantes o minimizarlos, para restarles la importancia correspondiente; la sobredimensión: lo contrario al ocultamiento, es presentar como relevantes hechos triviales, para desviar la atención pública; la descontextualización: presentar los problemas sin mencionar sus causas estructurales y sus antecedentes históricos; y la espectacularización es el abordaje amarillista y sensacionalista de los problemas sociales.

Estas cinco formas de desinformar son comunes en medios salvadoreños como TCS, El Diario de Hoy y La Prensa Gráfica. Esto se evidencia claramente en el abordaje periodístico de temas como la crisis fiscal, donde estos medios -por ejemplo- ocultan las causas reales de la crisis fiscal (privatizaciones, endeudamiento público, corrupción, dolarización, regresividad tributaria, evasión fiscal y boicot financiero contra el Ejecutivo) y buscan crear la percepción de que el déficit fiscal es por el gasto del actual gobierno.

Así que -ojalá- que el oportuno y certero llamado del Papa Francisco sea recibido por estos medios pecaminosos y que sus dueños, accionistas, directores y editores pecadores se conviertan.

Asociación de Radios y Programas Participativos de El Salvador (ARPAS
accionistas, directores y editores. pecadores se conviertan.
http://www.alainet.org/es/articulo/182252  

Unicef: Uno de cada cuatro niños en el mundo vive en situación de crisis


Un número significativo de niños corren el riesgo de morir de hambre solo en la región de África meridional, debido a la hambruna que afecta ese territorio.

RT
Un número significativo de niños corren el riesgo de morir de hambre solo en la región de África meridional, debido a la hambruna que afecta ese territorio.
Aproximadamente 535 millones de niños, es decir, uno de cada cuatro niños del planeta, habitan naciones que se encuentran seriamente afectadas por conflictos o desastres, dijo este viernes el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
A través de un comunicado, la Organización de Naciones Unidas expresó que son muchos los niños y adolescentes que padecen por la falta de protección, asistencia médica, educación de calidad y mal nutrición.
Las regiones más afectadas son: África Subsahariana, donde 393 millones de niños padecen debido a una serie de conflictos, y el Medio Oriente con 64 millones de niños en situación de crisis.
Países como Siria, Nigeria, Afganistán, Yemen, Sudán del Sur y Haití conforman la lista de aquellos donde mayor cantidad de niños son víctimas de los embates de las guerras y desastres naturales.
Aun cuando diferentes organizaciones mundiales han realizado labores para proteger la infancia son muchos los niños y adolescentes, en todo el planeta, que resultan afectados por la pobreza y la discriminación, añadió el organismo.
“Fuimos creados para ayudar a niños cuyas vidas y futuro corren peligro por el impacto de conflictos y de privaciones”, rescató Anthony Lake representante de la organización.
(Con información de Telesur)

Castro y Palestina



Doris Musalem*
La Jornada 
Tras conocerse el fallecimiento de Fidel Castro, el presidente palestino Mahmoud Abbas resaltó el gran apoyo revolucionario del líder cubano hacia la causa palestina, en particular su decisión de romper relaciones diplomáticas con Israel en 1973, situación que continúa hasta hoy con el actual gobierno cubano. Al mismo tiempo, ordenó que las banderas palestinas fueran izadas a media asta para rendir homenaje al líder de la revolución cubana.
En efecto, es bien conocido el apoyo que Cuba ha brindado a los diferentes movimientos de liberación nacional en todo el mundo, especialmente en África y América Latina. Sin embargo, menos conocida es la historia de solidaridad que Cuba ha tenido con el pueblo palestino, víctima permanente de las agresiones por parte del Estado israelí. Yasser Arafat, el líder histórico del pueblo palestino, siempre reconoció el papel de Cuba y de Fidel Castro en apoyo a la causa palestina. La Organización para la Liberación de Palestina (OLP), al recibir la noticia de la muerte del comandante de la revolución cubana, recordó los vínculos entre Fidel Castro y el fallecido presidente palestino Yasser Arafat, así como el hecho de que Cuba fuera una de las primeras naciones en reconocer a la OLP en 1964.
Cabe recordar que en 1975 Cuba fue uno de los promotores de la resolución 3379 de Naciones Unidas que calificaron al sionismo como una forma de racismo y discriminación, misma que fue aprobada mayoritariamente, incluido el voto mexicano.
Al enterarme de la muerte de Fidel Castro, recordé 2001: Cuba fue sede en dicho año de la reunión regional organizada por el Comité para el Ejercicio de los Derechos Inalienables del Pueblo Palestino de las Naciones Unidas, en la cual participamos varios especialistas sobre el tema. Entre los participantes al encuentro tuve la oportunidad de conocer al prestigioso historiador israelí Ilan Pappé, conocido por su posición crítica a Israel y su lucha constante por los derechos del pueblo palestino y cuya obra La limpieza étnica de Palestina es ampliamente conocida. Se encontraba también el máximo dirigente y fundador del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) Schafik Hándal, y que fue invitado en su calidad de diputado del parlamento salvadoreño.
En las conclusiones de la reunión organizada por el Comité de la ONU sobre Palestina, plasmadas en la llamada Declaración de La Habana, se hizo un especial reconocimiento a Fidel Castro y al gobierno cubano por ser la sede del evento.
Otra de las actividades que se llevaron a cabo, paralelas al acto regional, fue la mesa redonda para la televisión cubana sobre Palestina en presencia de Fidel Castro, quien permaneció atento durante las dos horas que duró el programa televisivo escuchando la participación de cada uno de los ponentes que nos encontrábamos en la mesa. Se quedó hasta el final y se acercó para estrechar la mano a cada uno de los participantes, gesto auténtico de quien se preocupó hasta los últimos días de su vida por los derechos del pueblo palestino.
Al final de la reunión de Naciones Unidas, el líder cubano estuvo al frente de una manifestación popular de solidaridad con Palestina que se llevó a cabo en la Plaza de la Revolución de La Habana, donde Shafick Hándal dio un emotivo y vehemente discurso en favor de la independencia de Palestina.
Pocos días después del evento, el líder palestino Yasser Arafat le escribió una carta a Fidel Castro donde decía: Con profunda emoción vi la imagen de vuestra excelencia con el kufiyyeh palestino en sus hombros al frente de una manifestación popular de solidaridad con la lucha de nuestro heroico puebloSu toma de posición y ejemplo nos da más ánimo y decisión para continuar la lucha, la resistencia y la Intifada para sacar a los ocupantes israelíes de nuestro país.
Recientemente, persistente en su solidaridad con el pueblo palestino, el líder cubano calificó el bombardeo israelí contra Gaza en julio de 2014 –recordemos que el saldo fue de 2 mil 251 muertes palestinas, entre las cuales 551 eran niños (ONU), y con más de 10 mil heridos– como un macabro genocidio.
Fidel Castro, atento al desarrollo político del conflicto palestino-israelí, no dudó en criticar el discurso de Obama que pronunció en la Asamblea General de Naciones Unidas en septiembre de 2011 por su falta de ética y moral en su intento de querer justificar lo inexplicable y lo injustificable: el veto de su país a una resolución en la ONU a favor de reconocer a Palestina como estado independiente y miembro de la ONU.
El apoyo a Palestina de hombres de la talla universal como Fidel Castro y Nelson Mandela –quien declaró que Israel perpetuaba un sistema de discriminación racial y de desigualdad, encarcelando y torturando sistemáticamente a miles de palestinos, en violación flagrante a las reglas del derecho internacional y llevando a cabo una guerra contra la población civil y en particular contra los niños– ha contribuido a que no se oculte la justeza de la lucha del pueblo palestino por su independencia.
La desaparición de Fidel Castro representa una pérdida irreparable para el pueblo palestino. Apoyó su causa con fuerza, valentía y tenacidad ante un mundo que permanece indiferente ante la profundidad de la tragedia palestina.
* Investigadora de la UAM

Los mexicanos, chivos expiatorios de Trump


Rafael Landerreche

Mientras los observadores políticos manifiestan su desconcierto por los vaivenes y ambigüedades de Trump a la hora de nombrar a sus colaboradores y definir sus políticas, una cosa es prácticamente cierta: lo que sí llevará adelante el republicano será su política antimigratoria y racista. La razón es muy sencilla: no ganó por haber propuesto una nueva política económica alternativa (que no tiene), sino por su discurso  antinmigrantes. Y en esto evidentemente los mexicanos llevamos la peor parte, aunque no somos los únicos. Para entender mejor esto y sus implicaciones, conviene echar una ojeada a los mecanismos de la victimización del otro, al sacrificio del chivo expiatorio, cuyos mecanismos fueron develados como nadie lo había hecho por el antropólogo René Girard, fallecido justo un año antes de la elección de Trump.

En esencia, el mecanismo del chivo expiatorio consiste en la transferencia de todo el mal –personal y/o social– a un objeto externo. Destruyendo el objeto externo, se destruye el mal, y la armonía y el orden sociales son restaurados en plenitud. Parece demasiado sencillo para ser problemático. El racionalismo más superficial, marcado por el simplismo positivista, se contentó con decir que eso era pensamiento mágico y que había sido superado por el avance de la ciencia. El genio de Girard consistió en mostrar que, mágico o no, el mecanismo funciona, que sigue funcionando aunque ya no con la misma eficacia en las sociedades modernas. Aquí tenemos en pleno siglo XXI a una parte considerable de la sociedad más avanzada del mundo creyendo firmemente que expulsando a los mexicanos se resolverán sus problemas económicos. La otra parte de la crítica de Girard al positivismo está preñada de lecciones prácticas para el momento actual: en la medida en que el fenómeno del chivo expiatorio ha sido superado, lo ha sido no por el avance de la ciencia, sino por el avance de algo virtualmente desconocido fuera del mundo judeocristiano: la conciencia de la inocencia y de los derechos de las víctimas.

El mecanismo del chivo expiatorio funciona canalizando todas las violencias sociales (inmanejables) a una sola violencia (supremamente manejable), restableciendo la concordia, la unanimidad y el bienestar social por la fuerza del mimetismo. Por medio de ese mimetismo el mecanismo sacrificial desata un poderoso proceso de eliminación de la disidencia y producción del consenso social, pues cualquiera que se atreva a ofrecer aunque sea la más mínima defensa de la víctima es inmediatamente identificado con la víctima y condenado a correr la misma suerte que ella. Hay que recordar a Bush declarando tras el ataque a las Torres Gemelas que quien no estuviera en favor de la lucha contra el terrorismo era un aliado del terrorismo, o aquí mismo en México, durante la guerra de Felipe Calderón contra la delincuencia organizada, cuando cualquiera que se atreviera a cuestionar moderadamente la guerra calderonista era estigmatizado como defensor de los delincuentes.

Dice Girard que, en su versión más pura, el ritual del sacrificio expiatorio produce la unanimidad en la sociedad. Este punto es fundamental, porque unanimidad y eficacia son directamente proporcionales. En la medida en que no hay unanimidad, el mecanismo deja de ser eficaz. Esto no impide que se siga utilizando, pues mal que bien continúa produciendo sus efectos y las sociedades modernas han vivido en buena medida de obtener consensos relativos mediante la explotación de este mecanismo. Bush efectivamente experimentó un ascenso de popularidad después de declarar la guerra al terrorismo, y no faltan los paralelismos en el caso de Calderón. Sin embargo, una vez sometido a esta limitación, el recurso del chivo expiatorio está sujeto a la ley de los rendimientos decrecientes, y quienes manejan los hilos del control social se ven obligados a andar buscando cada vez nuevos chivos expiatorios, cuya utilidad será cada vez menor en eficacia y duración.

Ahí radica precisamente el aporte de Trump que le valió ganar las elecciones: no sólo en darse cuenta de que los viejos chivos expiatorios estaban demasiado desgastados, sino en saber ofrecer uno nuevo para satisfacer las exigencias del público; por algo es un magnate del show business. Sus adversarios medio se dieron cuenta de lo primero, pero fallaron en lo segundo: sin el filo del comunismo los rusos ya no asustan igual (por eso Trump se deslindó de los ataques contra Rusia). En cuanto al terrorismo, sigue asustando, pero había que darle una remozada. Lo que hizo Trump fue dar a las amenazas un tinte menos geopolítico y más doméstico. Al tema de la inseguridad ya sobrexplotado le añadió lo que los gestores del neoliberalismo no podían ver: el desempleo. Combinando los dos salió con su gran idea. ¿Qué mejor que un muro para dar  seguridad a los de dentro y mantener fuera a los que se roban los empleos? ¡El show va a comenzar! Bienvenidos a la presentación de la nueva estrella (expiatoria): los mexicanos. Y a sus seguidores se les hace tarde para que empiece el sacrificio.

En medio de todas las ambigüedades e incertidumbres provocadas por la victoria de Trump, de dos cosas podemos estar bastante seguros: 

1) Que va a intentar llevar a cabo sus políticas antinmigrantes, porque esa es la única propuesta concreta que tiene, y 

2) Que no le va a funcionar; no sólo por la diversidad y la división de la sociedad de Estados Unidos, sino –y esto es lo más importante y esperanzador– porque la conciencia de los derechos de los migrantes está viva y actuando, desde el alcalde de Nueva York diciendo en su cara a Trump que su ciudad no va a apoyar sus  políticas, hasta un sheriff de California visitando a los hijos de los migrantes para decirles que su oficina no colabora con la Migra, pasando por los miles de ciudadanos (ahora tendrían que ser cientos de miles) organizados para acoger y defender a los migrantes y, naturalmente, por los migrantes mismos, que tienen ante sí el enorme reto de dar un salto cualitativo en conciencia y organización políticas.

Es claro que los problemas de la migración masiva y del rechazo racista a la misma no son exclusivos de Estados Unidos; los mexicanos no podemos darnos el lujo de vernos sólo como víctimas, cuando aquí se atropella y hasta masacra a los indocumentados. A pesar de simplismos y exageraciones en la comparación, es verdad que mundialmente estamos bajo la amenaza de algo muy parecido al nazismo. Pero, a diferencia de lo que pasó hace poco más de medio siglo, ahora la forma de enfrentarlo no pasa por la confrontación militar y ni siquiera por los frentes antifascistas de antaño. La línea de resistencia se empieza a trazar en algo tan elemental como dar de beber al sediento y dar posada al forastero. Así de fácil. Tan sencillo y tan claro como el juicio final.

Rosa Andrango: "La soberanía alimentaria no la vamos a lograr con una ley sino con el campesino que trabaja la tierra"


OCARU

Eran las 14:40 y mujeres dirigentas de organizaciones campesinas e indígenas de la sierra, costa y amazonía ecuatoriana se instalaban de forma sigilosa en el salón del tecer piso de las instalaciones de CIESPAL en Quito.
"La soberanía alimentaria no la vamos a lograr con una ley sino con el campesino que trabaja la tierra", Rosa Andrango, Pedro Moncayo.
 "La investigación participativa nos visibiliza como mujeres en nuestro rol en la soberania alimentaria y quedará en un libro escrito para que lean las futuras generaciones", relataba Magdalena Fueres (Presidenta del Comité de Mujeres de la Unión de Comunidades Campesinas e Indígenas del Cantón Cotacachi, UNORCAC), momentos antes de comenzar el evento del lanzamiento del libro.
60 personas, en su mayoría mujeres, se escuchaban, atentamente, desde los testimonios y las experiencias de vida forjadoras de Soberanía Alimentaria; desde la seguridad alimentaria que garantiza el alimento como sustento. 
Los ejes discursivos en la presentación más institucional por parte de CARE Ecuador, hablaban de la importancia del fortalecimiento de la organización social para la creación de políticas públicas en la garantía de derechos; incidían en el urgente empoderamiento de las mujeres y la generación de un espacio de diálogo intercultural. 
La defensa de la soberanía alimentaria y sus mujeres en el campo
Llegaba el momento de las protagonistas, Jenny Pontón (Flacso Ecuador) guiaba la moderación señalando que las mujeres que participaron de la investigación comentarían sus apreciaciones desde el territorio.
"¿Qué es la soberanía alimentaria para los pueblos indígenas?'', de esta forma, Magdalena Fueres se dirigía al concurrido auditorio manifestando cómo la autonomía indígena se refuerza día a día gracias a iniciativas como la feria agroecológica de mujeres en la que participan desde su organización desde hace años; sin olvidar la participación de las compañeras en los debates sobre la Ley de Aguas, Ley de Tierras y Ley de Semillas. 
Rosa Andrango, Presidenta de la feria de Pedro Moncayo y miembro de la organización El Calvario, en Pichincha, instó al público reunido con la pregunta: ¿por qué es importante tener semillas propias? En un cuestionamiento a los actores de la soberanía alimentaria, Andrango insistía: "La soberanía alimentaria no la vamos a lograr con una ley sino con el campesino que trabaja la tierra". 
La amazonía ecuatoriana también se hizo presente durante el conversatorio. Clara Shiguango, Presidenta de Fonakisse (Federación de Organizaciones de la Nacionalidad Kichwa de Sucumbíos), hacía alusión a la limitacion en el uso de sus tierras comunales por la declaraion por parte del estado como zonas de reserva.
Cruzando el puente entre la campo y la ciudad
En un segundo panel de intervenciones, mujeres de la ciudad que trabajan en defensa de la soberanía alimentaria, hablan del libro, resultado de la investigación entre Care Ecuador y el Instituto de Estudios Ecuatorianos junto a mujeres y saberes de la costa, sierra y amazonía. Las realidades de las mujeres en Pedro Moncayo, Cotacachi, Putumayo, San Lorenzo y el cantón Mira, fueron dibujadas en forma de estudios de caso. 
Belén Cevallos, Coordinadora para Ecuador en la Fundación Rosa Luxemburg, se adentró en el mundo rural de las mujeres desde la poesía para recalcar las dificultades por las que atraviesan las mujeres en el proceso productivo en su día a día. Sobre el conocimiento generado por la investigación, Cevallos no quería dejar pasar por alto que se trata de un conocimiento situado, que busca las resistencias, las salidas y las alternativas. "Es un sujeto mirado desde el territorio con la posibilidad de construir feminismos", reflexiona. 
Y culminando con el recorrido por los relatos, las experiencias de vida y reflexiones generadas desde la investigación y acción, las autoras del libro se manifestaban y agradecían a las mujeres con las que intercambiaron espacios de debate y aprendieron de sus prácticas y saberes; gracias a ellas se acercaron a la práctica de la Soberanía Alimentaria desde lo local, desde el territorio.
"Entre uno de los  hallazgos de la investigación, hay una feminización del campo", aportaba Laura Rodríguez, autora del libro e investigadora asociada del Instituto de Estudios Ecuatorianos.
"Nos preguntamos cómo las mujeres son cuidadoras de vida, a pesar de no estar respaldadas por la política pública", Diana Cabascango, autora del libro e investigadora asociada del Instituto de Estudios Ecuatorianos. 
Conchas se cogía por kilos, concha se cogía por kilos
y cangrejos por montón, pa´ venderlos a toditos no faltaba comprador.
Con orgullo lo vendemos porque lo dejó el Señor.
Aquí me pongo a pensar, aquí me pongo a pensar
con todas mis compañeras
no lloro de sentimiento porque nos hayan talado.
La esperanza de nosotros es que están todos demandados.
Poniendo a Dios por delante, poniendo a Dios por delante
y también a FUNDECOL
ya por aguas, ya por sol no dejan de caminar
a pedirle a estos señores que ya dejen de talar.
Las bandas ya van y vienen, las bandas andan
y vienen como las olas del mar.
Les pido compañeras no dejemos de luchar
para que estos señores nos devuelvan el manglar.
El que ayuda a destruir, el que ayuda a destruir
ese no tiene perdón.
Se va en contra de sus hijos, también en contra de Dios.
Porque ellos bien conocen que esa es nuestra manutención
¡Arriba las concheras! (Castillo, 2011, recogido por C-Condem, 2011: 31)
*Texto leído por Belén Cevallos en sus aportes y comentarios al libro. 
                              Ciespal    Fuente: http://ocaru.org.ec/index.php/en-los-territorios/talleres-ocaru/item/7192-la-soberania-alimentaria-no-la-vamos-a-lograr-con-una-ley-sino-con-el-campesino-que-trabaja-la-tierra-rosa-andrango-pedro-moncayo

La libertad no se alcanza en el mall

Image result for funeral fidel castro plaza de la revolucionCarolina Escobar Sarti
Ha muerto Fidel, y el tema de la libertad vuelve a la superficie del mundo. Frente a esto, y viviendo en Guatemala, hay preguntas que surgen, entre muchas más que quedan pendientes. ¿Cuán libre es una persona que no sabe ni siquiera escribir su nombre o leer el de otra? ¿Cuán esclavo es quien no puede salir de su país? ¿Cuán libre es quien no puede elegir a sus gobernantes o quien vota pero realmente no elige? ¿Cuán esclavo es quien camina con miedo por las calles de su ciudad o los caminos de su aldea? ¿Cuán libre es quien no tiene dinero para comprar la medicina que necesita, aunque tenga diez marcas entre las cuales elegir? ¿Cuán libre es quien nunca ha podido plantear, cuestionar o debatir una idea? ¿Cuán libre es quien vive en una ciudad donde hay cuatro centros comerciales en un radio de cinco kilómetros, pero no tiene cómo comprarse un pan o ir a un hospital donde le traten con dignidad?
A la palabra libertad la han convertido en una meretriz prisionera. Elegir una marca de jabón por encima de otra no nos hace libres; la libertad es otra cosa. Es, esencialmente, vivir sin miedo. Por eso, cuando se habla tan apasionada y estrechamente de las dictaduras, desde cualesquiera de las catedrales del pensamiento binario, queda una sensación de incomodidad. A mí no me gusta ninguna dictadura, ni las del capital, ni las mediáticas, ni las de facto. Tampoco soy adepta de ninguna orden religiosa, política o de otra índole, que me lleve al endiosamiento o satanización, a partir de dogmas que no pueden cuestionarse. Así que Fidel no es para mí ni Dios ni diablo. Reconocimiento no es idolatría. No es para mí el asesino que se ha vendido en los grandes medios de comunicación desde hace 50 años o el impoluto hombre que jamás cometió errores. Es un indiscutible estadista y líder de la historia política del mundo contemporáneo, a quien el poder también doblegó e hizo dictador. No soy tibia por no complacer a los reaccionarios de derecha e izquierda, y sé que sería más fácil meterme en gavetas donde las recetas ideológicas están ordenadas y listadas. Me considero, en primer lugar, una humanista y una mujer que piensa por sí misma, siempre escuchando las voces del mundo. Y desde allí leo lo que pasa.
Me llamó la atención que muchas estatuas de dictadores han sido derribadas por los pueblos sometidos, al momento que estos mueren o caen. A Fidel lo despidieron millones de personas al grito de ¡Yo soy Fidel! Esto tiene algo que decirnos, al mismo tiempo que afirma los resultados de las reconocidas políticas sociales implementadas en la isla y su solidaridad con otros países del mundo. En ese sentido, Cuba ha sido un país de vanguardia y ha ido moviéndose al ritmo de la gran historia desde que enfrentó, entre 1960 y 1962, a un Estados Unidos que le impuso el bloqueo comercial, económico y financiero. En todos estos años, Fidel fue convertido en una leyenda, para bien y para mal.
Es cierto, muchos cubanos se han ido a Estados Unidos buscando la “libertad”. Pero es insuficiente argumento para describir una dictadura. De Guatemala también se han ido casi dos millones de guatemaltecos buscando el sueño americano. Aunque no haya sido por razones estrictamente políticas, de acá se siguen yendo por todas las otras razones, como ahora huyen tantos de muchos países “democráticos”. Teóricamente, Guatemala es una democracia, pero estamos en los primeros lugares mundiales de violencia, desigualdad, impunidad, inseguridad, corrupción, desnutrición, falta de educación y salud. Podemos salir cuando querramos y tenemos “malls” hasta para tirar, pero a la mayoría no le sirve. Por otra parte, es innegable el control que el gobierno cubano tuvo y tiene sobre su ciudadanía, pero recuerdo que Snowden y Assange le mostraron al mundo cómo lo hace Estados Unidos. Y acá tampoco salimos inmunes de esa práctica de Estados totalitarios y policiales. En fin, la libertad sigue siendo para muchos el horizonte, así que nos corresponde entender qué significa, y sobre todo, entender que la libertad de pocos a costa de la esclavitud de muchos no es libertad.